Primera página del perfil «Frank Sinatra Has a Cold», publicado en abril de 1966
Primera página del perfil «Frank Sinatra Has a Cold», publicado en abril de 1966 - Esquire
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El día en el que Gay Talese retrató a Frank Sinatra sin cruzar una palabra con él

El periodista no contó con el beneplácito del cantante para escribir sobre él durante los años sesenta, por lo que le siguió durante tres meses y habló con sus más allegados para aproximarse a la personalidad de «La Voz»

MadridActualizado:

«Sinatra con un resfriado es Picasso sin pintura, Ferrari sin gasolina, pero peor». Con esta eficaz pero demoledora frase, el célebre y controvertido periodista Gay Talese abrió el tercer párrafo del extensísimo perfil que escribió sobre Frank Sinatra. Tras abandonar «The New York Times», fue un encargo de «Esquire» que sería publicado en el número de abril de 1966. Con motivo del setenta aniversario de la revista en 2003, su equipo calificó este texto como «la mejor historia jamás publicada» de la cabecera.

El periodista y escritor ya había publicado años antes «Joe Louis: The King as a Middle-Aged Man» (1962), un texto que trataba de reflejar al legendario boxeador después de caer en el olvido. El título de su nueva pieza no daba lugar a malentendido: «Frank Sinatra Has a Cold» («Frank Sinatra está resfriado»).

Talese fue uno de los portadores del «Nuevo Periodismo», género encargado de revisitar a aquellos personajes que habían sido el centro de toda atención mediática, pero ya no lo eran. Casualmente, años antes, para «Times» elaboró «The Bridge» («El puente»), reportaje seriado que mostraba la vida de personajes anónimos de la ciudad que nunca duerme.

Sin embargo, a diferencia de la disposición de Joe Louis para dejarse retratar, Sinatra declinó por enésima ocasión a «Esquire» ser entrevistado por lo que Talese se las ingenió para hablar sobre él sin tener una mera declaración del protagonista del perfil.

Tampoco es que «La Voz» necesitara publicidad, pues, a punto de cumplir 50 años, se encontraba en el mejor momento de su carrera tras resucitar del olvido. Sin embargo, varios acontecimientos de su vida eran carne de titular; especialmente su relación con la actriz Mia Farrow, que por aquel entonces tenía 20 años.

Para más inri, el canal de televisión CBS había emitido un controvertido documental sobre la vida del cantante de jazz tras pasar seis meses con él. ¿El motivo? El programa se atrevió a abrir un gran melón: la conexión del también actor con los líderes de la mafia. Talese llegó a definirle como «El padrino» y se «infiltró» en el salón de Sinatra durante la noche en la que vio el documental junto a su familia.

Sinatra era entonces sinónimo de éxito ya no solo en la industria del entretenimiento, sino también como empresario; pero el perfil periodístico ahondó en sus preocupaciones como aquel especial televisivo que estaba preparando para el canal NBC llamado «A Man and His Music» («Un hombre y su música»). También era un estandarte de la masculinidad, el perfecto ejemplo de la manida expresión «un hombre hecho a sí mismo».

Pero aquel portazo no impidió que el perfil saliera adelante, a pesar de los 5.000 dólares que «Esquire» tuvo que desembolsar: el periodista siguió durante tres meses al cantante y entrevistó a todo aquel de su círculo familiar, amistoso y profesional que quisiera «cantar». Así, el periodista pudo aproximarse a la volatil y controladora personalidad del cantante, extremadamente celoso de su intimidad; pero también fue capaz de relatar la relación con sus exmujeres –Nancy Barbato y Ava Gardner– y sus hijos. Fue el perfecto caso de que «no hay mal que por bien no venga».