Así es la sucesora de Karajan

La lituana Mirga Gražinytė-Tyla se ha convertido en la primera mujer directora que ficha la legendaria discográfica Deutsche Grammophon

MadridActualizado:

La lituana Mirga Gražinytė-Tyla es el nuevo fichaje de la compañía discográfica Deutsche Grammophon, una de los más históricos sellos en el mundo de la música clásica. Mirga Gražinytė-Tyla se convierte así en la primera mujer directora de orquesta que firma contrato con D.G., que tuvo en sus filas a directores como Herbert von Karajan o Claudio Abbado. Su primer disco se publicará en mayo, y en él dirigirá a la City of Birmingham Symphony Orchestra, de la que es titular, un conjunto de obras del compositor polaco Mieczyslaw Weinberg.

Mirga Gražinytė-Tyla es una de las jóvenes figuras más sobresalientes de la dirección de orquesta. Nació en Vilna, la capital de Lituania, en 1986, en el seno de una familia de músicos: su abuela fue violinista, su padre director de coro, su madre pianista y cantante, y su hermana pianista.

Estudió en Suiza y Alemania antes de ser descubierta en 2009 en el concurso Deutsches Dirigentenforum. Desde entonces, su carrera fue en contínuo ascenso. Fue asistente de Gustavo Dudamel y posteriormente directora asociada en la Orquesta Filarmónica de Los Angeles. Fue kapellmeister en el Teatro de la Ciudad de Berna, dirigió el Salzburg Landestheater y en 2016 se convirtió en la primera mujer directora principal de la City of Birmingham Symphony Orchestra, una formación donde han precedido a la lituana figuras como Sir Simon Rattle, Sakari Oramo o Andris Nelsons.

Su actividad en la última década ha sido frenética. Ha dirigido a formaciones como la orquesta del Mozarteum y la Camerata Salzburg, la Filarmónica de Los Ángeles, la Orquesta Filarmónica de Radio France de París, la de Santa Cecilia de Roma, la Orquesta de Filadelfia; y en escenarios como la Komische Opera de Berlín o el Carnegie Hall de Nueva York.

«Dirige con admirables economía y claridad -escribió de ella el New York Times-: en su ritmo, en sus entradas, mientras inyecta con generosidad expresividad y emoción».

El presidente de Deutsche Grammophon, Clemens Trautmann, ha dicho de ella que es «una música muy especial, alguien que comunica su pasión y su compromiso con una elocuencia irresistible».