Internet compone para el futuro de la música
Lutz Emmerich - ABC

Internet compone para el futuro de la música

Nuevas formas de negocio continúan emergiendo alrededor de los músicos gracias a las nuevas tecnologías. Servicios como Spotify o empresas como Novaemusik apuestan por los artistas

MADRID Actualizado:

Abundan las plataformas de reproducción de audio mientras se constata que se venden menos discos, con honradas excepciones como la artista británica Adele, capaz de colocar 3,6 millones de álbumes tan solo en las islas británicas. Eso sí, lejos de los 23 millones de, por poner un ejemplo, solo un disco de una banda como Led Zeppelin.

La balanza se desequilibra con cosas plataformas como Deezer, Grooveshark, Rhapsody... siendo solo una muestra de algunas de las más populares. Pero Spotify goza de mayor aceptación en España a tenor de los datos: el popular servicio de música en «streaming» cuenta con 375.000 usuarios de pago, 3 millones en los 13 países donde están presentes. Su crecimiento desde que surgiera en Suecia en 2008 es sorprendente. Se consume más y mejor. «Nuestra base de datos muestra que cuando los usuarios se conectan a Facebook escuchan más música y también descubren una gran variedad que no conocían antes», explica a este diario Lutz Emmerich, director de Spotify en España.

A pesar de que el ingreso por reproducción todavía es efímero, la mayoría de los artistas desean verse en la plataforma. «Los artistas pueden beneficiarse, y de hecho lo hacen, de los importantes beneficios que aporta Spotify. A medida que el servicio crece, los beneficios también continuarán creciendo», añade Emmerich, quien desvela que se trata de la segunda mayor fuente de ingresos digitales para las discográficas en Europa.

«Estamos monetizando la audiencia que descargaba su música de forma irregular»

Según cuenta, la compañía ha pagado alrededor de 250 millones de dólares a los titulares de derechos desde su fundación, de los cuales 180 millones han sido en los últimos 12 meses. «La inmensa mayoría de las discográficas con las que trabajamos están encantadas con los ingresos que les proporcionamos», manifiesta, quien define a la plataforma como «una mejor y más conveniente alternativa a la descarga irregular».

«Ahora estamos monetizando la audiencia que descargaba su música de forma irregular», asegura, al tiempo que considera que los fans no quieren actuar de forma ilegal pero sí tener la música al alcance de sus manos, de manera sencilla y a un precio asequible. El modelo de negocio es la reproducción por pista. «Hasta el momento ya hemos convencido a millones de consumidores a pagar por la música de nuevo y dejar de descargar irregularmente. Esto está generando beneficios reales para la industria de nuevo y, por tanto, para los artistas», argumenta.

Monetizar su consumo

Al margen del «crowdfunding», el concepto cada vez más escuchado de microfinanciación, otras formas de subsistencia del artista emergentes está resultado de la aplicación del patrocinio. «Construimos proyectos musicales para marcas», comenta Roberto Carreras, fundador de Novaemusik, que presenta la compañía, en la que se encuentra el músico y productor Carlos Jean, como otra forma de entender la música. «Hoy en día 7 de cada 10 patrocinan algún evento musical, pero no desarrollan proyectos a medio o largo plazo que les permitan obtener beneficios de esa unión», declara. «El futuro de la música pasa por comprender el cambio de comportamiento de las personas y tratar de monetizarlo».

Esa filosofía les lleva a que las marcas puedan «generar contenidos atractivos» para sus usuarios y permitir a los artistas que sigan haciendo lo que más les gusta: música. «El modelo actual se sustenta gracias a los grandes artistas. Nuestra visión pasa por apoyar el talento desconocido que inunda la Red, descubrir a los músicos que desde casa son capaces de colaborar en un gran proyecto como el Plan Ballantine’s y llegar a competir en las listas con los principales artistas de fama internacional», aclara.

Pero la base de todo es, sin lugar a dudas, la música. Por ello, Agoramusic ha comenzado a experimentar en la cobertura de conciertos en directo a través de internet, como hiciera la banda U2 en 2009. «Les permite llegar a más gente haciendo lo que mejor saben hacer: tocar en directo. Además es una manera muy eficaz de darse a conocer en otras ciudades y esto les ayuda también a vender entradas, hay muchos músicos que llenan en Barcelona y que al llegar a Madrid no consiguen vender entradas», expresa su coordinadora Ana Aldea.