Silvia Pérez Cruz
Silvia Pérez Cruz - ABC

Silvia Pérez Cruz pone de largo su nuevo disco, «Domus»

La cantante catalana ofreció en el teatro Nuevo Apolo un concierto con un lleno total en la primera de las tres fechas de su nuevo espectáculo

MadridActualizado:

La banda sonora de la película « Cerca de tu casa», de Eduard Cortés, se ha convertido en el nuevo disco de la catalana Silvia Pérez Cruz, publicado el pasado 19 de febrero. «Domus» (Universal) es la banda sonora de un drama social sobre desahucios que protagoniza Silvia Pérez Cruz en su primer papel como actriz, junto a Lluís Homar y Adriana Ozores, entre otros actores del reparto.

Silvia Pérez Cruz eligió un formato íntimo para la primera presentación de «Domus», con un lleno total en el teatro Nuevo Apolo de Madrid: un quinteto de cuerda (dos violines, viola, chelo y contrabajo), un arpa y percusión (impresionante Martin Bruhn), para este espectáculo tan especial y tan pensado en ir directo a la piel y la emoción. Un espectáculo que repetirá tan solo con dos fechas más, los días 16 y 18 de marzo en el teatro Tívoli de Barcelona.

Apareció con un sencillo y elegante vestido rojo, y arrancó cantando la nana «Duérmete» acompañada sólo del arpa. Se la notaba nerviosa al inicio pero enseguida soltó esa tensión. Reconoció que este espectáculo es una locura, pero que le encantan las locuras. Aseguró que ese mismo día había conocido a la arpista Ángela Alcantara, y habían ensayado juntas con el único soporte de un móvil a modo de partituras. Presentó a todos sus músicos con cariño y devoción, como aquel que sabe que sin ellos nada sería igual. Y sobre todo agradeció el excelente trabajo a los artífices de los arreglos del espectáculo, Carlos Monfort (violín) y Joan Antoni Pica (chelo), que han dotado de elegancia y sencillez las piezas, y que visten de lo esencial ese sentir desgarrador, que acompaña todo el drama social de «Cerca de tu casa» (rodada a principios de 2015, financiada por crowfunding y aún pendiente de estreno).

Pérez Cruz admitió la felicidad que le provoca producciones cómo ésta. Podemos decir que la cantante representa un equivalente semejante a Diana Krall en el mundo anglosajón, que populariza clásicos populares como interpreta temas propios, pero que sobre todo funde músicas fantásticas desde la copla («Verde», dedicada a las mujeres), al fado (versionó «Estranha forma de vida» de Amalia Rodrigues), al bolero («Todo hombre»), a la música brasileña («Cuota da lua», que trata de recoger el aire festivo de la lambada en la película), a la chanson (inmensa en el «Hymne à l’amour» de Edith Piaf), etcétera. O mezclando inglés y español como en «Smile and run», con aire andaluz, o en «My dog», donde capta la esencia rítmica del pop Y todo ello lo resuelve con brillantez en directo.

Sonó cercana, grandiosa, auténtica, cantando al dolor, a la desolación y a la alegría. Su voz la acompaña adónde quiere, la maneja como quiere, quizás tire en exceso de los ay, ay, ay, pero sabe expresar emociones en estado puro. Consigue que el público coreé sus nananás o lo que se proponga. Haciendo piña.

La propia Pérez Cruz dijo que estaba encantada de formar grupo con sus músicos y con un público tan agradecido. Recordó una historia de una mujer que se enamora de todo. Y dijo: «Me voy a enamorar de vosotros por un rato». El espectáculo fue un canto inmenso a la vida. Desde el arrebatador «Pequeño Vals Vienés» de Lorca y Leonard Cohen, hasta «No hay tanto pan» o en los bises un refrito (las Mañanitas, María La Portuguesa, Rehab, Bulería o Single ladies) el «Gallo Rojo, Gallo Negro», de Chicho Sánchez Ferlosio. Fue un concierto sentido, lleno de detalles, de intimidades, de confesiones, de desgarro (el tema de los desahucios es crudo, lo representa la canción «Sí se puede», que interpretaron con grabaciones de manifestaciones de la PAH) y de amor. Un encuentro de músicas. Silvia Pérez Cruz podría ser nuestra embajadora musical, y estaríamos tan orgullosos.