La intérprete Shirley Davis
La intérprete Shirley Davis - ABC

Shirley Davis: «No quiero ser clonada, quiero ser única»

La interprete de soul y funk vuelve con «Whishes and Wants», una de las propuestas más sólidas y esperanzadoras de la escena musical nacional

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Superada la etapa de «nueva revelación del soul-funk» tras ser amadrinada por la mismísima Sharon Jones, y terminada la gira de su primer álbum con los Silverbacks, la cantante Shirley Davis y su banda se encerraron el año pasado en el nuevo estudio de Tucxone Records para grabar el «temido segundo disco», ese que casi siempre determina si un proyecto tiene viabilidad. Su sonido no está precisamente de moda, no dan la matraca en las redes sociales, y tampoco son amigos de las colaboraciones pintonas. Pero su propuesta es una de las más sólidas y esperanzadoras de la escena musical nacional. «Wishes and Wants» lo confirma con un puñetazo sobre la mesa.

Las expectativas eran muy altas. ¿satisfecha con el resultado?

Gracias. Creo que tenemos algo, sí... la química fluye en la música de este disco. Me alegra que digas que las expectativas eran tan altas, porque queríamos mejorar el primer disco interpretando soul y funk de un modo diferente.

¿De qué modo?

Más personal, menos estándar. Canciones de este disco como «Troubles and trials» me han ayudado a descubrir un sonido nuevo en mi voz, pero lo principal ha vuelto a ser la interpretación sincera y honesta.

Hay un tema de reivindicación feminista, muy de actualidad.

Sí, «Woman Dignity» es un homenaje a todas las mujeres del mundo, pero está escrita para que los hombres escuchen y aprendan a reconocer nuestra fuerza.

Con su primer disco, ¿les fue difícil meter cabeza en la escena de festivales de verano?

En absoluto. Y ahora menos, teniendo dos discos que presentar. Nuestro show es de lo más incendiario y somos una banda muy compacta en el escenario. Mi banda calienta al público para que en cuanto yo aparezca todo estalle en una gran explosión de música y energía. No pasa nada si nos ves por primera vez. Todo el que viene a vernos tocar se hace fan, te lo aseguro.

Es británica, pero cuando llegó a España venía de Australia, donde vivió varios años. ¿Cómo se sintió a su llegada a Madrid?

¡Fue un choque cultural total! Ahora que ya estoy establecida en la ciudad todo es más tranquilo, y ya siento que Madrid es mi hogar. Vine a entregarme en cuerpo y alma al proyecto de los Silverbacks, y durante aquellos primeros meses grabamos el disco «Black Rose». Yo era la rosa negra.

Una vez dijo que Beyoncé o Rihanna no son dueñas de su música, «sólo la cantan». ¿Se refería a que se rodean de docenas de compositores y productores?

Ni idea... Lo que sí sé es que yo disfruto haciendo mi propia música, y quiero ver cómo me mantengo así en el mercado. No quiero ser clonada, quiero ser única. Dicho esto, las dos son bellísimas y talentosas. Ojalá tuviera la mitad de su éxito.