«Rusalka» en el Liceu: un actualizado cuento de sirenas y humanos
Una de las imágenes del montaje que podrá verse en el Liceu - abc

«Rusalka» en el Liceu: un actualizado cuento de sirenas y humanos

La ópera de Dvorák aterriza en Barcelona con una puesta en escena moderna y rompedora

pablo meléndez-haddad
barcelona Actualizado:

El próximo sábado regresa al curso liceísta 48 años después de su última representación “Rusalka”, la ópera más popular de Dvorák que irrumpe en la programación navideña con un excéntrico cuento que habla de un amor imposible entre una sirena y un humano. Todo en un moderno montaje que firma Stefan Herheim en su debut en el Liceu, un acontecimiento que contará con la presencia en el podio del prestigioso director británico Andrew Davies a cargo de un reparto encabezado por Camilla Nylund, Klaus Florian Vogt, Ildiko Komlosi, Emily Magee y Günther Groissböck, cantantes que, junto a Herheim y viendo la actual situación por la que atraviesa el Gran Teatre, han decidido donar sus honorarios correspondientes a la última de las funciones de “Rusalka” a la iniciativa ciudadana de micromecenazgo “Actuem pel Liceu”.

La ópera de Dvorák aterriza en el Liceu en una puesta en escena moderna y rompedora con la que debuta en Barcelona el ‘regista’ Stefan Herheim. Se trata, según Joan Matabosch, director artístico del coliseo lírico, de “un ‘enfant terrible’ de la dirección de escena contemporánea”, quien propone “uno de los montajes más deseados por los teatros de ópera de todo el mundo” al que ahora tendrá acceso el público barcelonés.

“Su versión puede dar la impresión errónea de que explica una historia diferente a la de ‘Rusalka’ construyendo un discurso autónomo brillante pero alejado de la trama. Hay que insistir en que esto no es cierto. Se limita a potenciar los tres temas básicos que condensan el sentido de la obra: dibuja un personaje que busca desesperadamente cambiar su naturaleza; plasma la imposibilidad del amor y de cualquier sueño romántico de regeneración del personaje una vez ejecutado el cambio; y muestra que este amor se podrá consumar, si acaso, en otra esfera, en otra dimensión, fuera del mundo real”, señala Matabosch.

Porque a primera vista “Rusalka” no platea más que “un cuento ingenuo con moralina final, vagamente inspirado en ‘La sirenita’ de Andersen: una ondina se enamora de un ser humano y decide abandonar su medio natural, dándose de bruces con la cruel realidad: los dos mundos no se pueden comunicar y su amor es irrealizable”, explica Matabosch.

En su versión, Herheim sitúa la acción “en un barrio caliente de una ciudad contemporánea: la prostitución es el espacio en el que vive atrapada esta Rusalka y del que desea escapar. El Vodník de esta puesta en escena es el responsable de la desgracia de la protagonista. Por su culpa ella tendrá que abandonar sus sueños y la asesinará –simbólicamente– en un cruce final entre el mundo real y el de la fantasía”.

Esta romántica historia de amor imposible -vista ahora con ojos contemporáneos- se ofrecerá en el Liceu en siete funciones y hasta el próximo 14 de enero.