Rosa Torres-Pardo
Rosa Torres-Pardo - Efe

Rosa Torres-Pardo: «Disfruto explorando nuevos territorios»

La pianista ha sido galardonada con el premio Nacional de Música, en su categoría de Interpretación

MadridActualizado:

No es difícil ver a Rosa Torres-Pardo riendo. Pero todo el día de ayer, desde que a mediodía le comunicaran que había obtenido el premio nacional de Música en la categoría de intérprete, estuvo con la sonrisa puesta, y a cada rato se le escapaba una risa floja. «Tengo una mezcla de felicidad y emoción -confesó a ABC-, porque además no lo esperaba». Pero, añadía, el galardón también tiene su lado negativo. «Me ha pillado con mucho que estudiar, y hoy [por ayer] no voy a poder hacerlo». ¿Y qué tiene que estudiar? «Estoy remontando las “Goyescas” de Granados, que voy a volver a tocarlas el mes próximo en Conde Duque; y estoy preparando la ópera “Tres sombreros de copa”, de Ricardo Llorca, que se estrena en Sao Paulo el 20 de noviembre». Se trata, explica la pianista, de una obra basada en la pieza teatral de Miguel Mihura, «y en la que tiene mucho protagonismo el piano».

Rosa Torres Pardo, una de las grandes pianistas españolas de nuestros días, comparte galardón con Teresa Catalán, premio nacional de Música en la modalidad de composición. El ministerio de Educación, Cultura y Deporte les otorgó este reconocimiento por «su extraordinario trabajo de difusión de la música española y la versatilidad de los proyectos que ha puesto en marcha», a la primera; y por «su amplio y diverso catálogo de obras y su importante labor pedagógica y de difusión de la música contemporánea», a la segunda. Ésta es la primera mujer galardonada en esta especialidad, como ya fue la primera mujer que obtuvo una cátedra de composición por oposición en España. «No sé si en el imaginario de todo el mundo está claro que la mujer hoy tiene un lugar en la creación y, en especial, en la creación musical», declaró a Ep.

Rosa Torres-Pardo asegura que tocar la música española es para ella «un placer, y no una obligación. Es una música que entiendo bien, y eso me hace interpretarla con más gusto. Por eso empecé a tocarla». Pero todo tiene su lado malo. «Lo que ocurre es que cuanto más lo tocas, más te lo piden; es una pescadilla que se muerde la cola. A mí me siguen pidiendo este tipo de música, y yo insisto en que también toco otro repertorio, pero hay que pelear mucho para salir de ahí. Hay mucha tendencia a encasillar a los artistas. Si haces flamenco o poesía en una ocasión, ya quieren que lo hagas siempre».

El flamenco y la poesía forman parte de la «versatilidad de proyectos» de la que hablaba el acta del jurado, y que es, para Rosa Torres-Pardo, simplemente una necesidad artística. «En el mundo de la música siempre ha habido mestizaje y mezclas, pero es cierto que ahora estamos mucho más comunicados. A mí me encanta explorar nuevos territorios. Me embarco en proyectos muy distintos por la necesidad que tengo de disfrutar cada vez más con lo que hago. Si trabajo junto a un bailarín o con la poesía encuentro una nueva inspiración y, también, una nueva forma de expresarme. Cuando trabajo con músicas diferentes a las que toco habitualmente, las pretendo hacer mías, pero también atraparlas».