La reacción de Serrat, medicina contra la intolerancia

Miles de personas, entre ellas figuras políticas, de la cultura y el periodismo, han compartido y comentado el vídeo en el que el intérprete interrumpe su concierto en Barcelona para reprender a un individuo del público

MadridActualizado:

Si, según la última actualización del Diccionario de la Real Academia Española (RAE), un viral es «un mensaje o contenido que se difunde con gran rapidez en las redes sociales a través de internet», ya podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que Joan Manuel Serrat protagoniza el de esta Navidad. El vídeo del momento en el que el intérprete interrumpió el concierto que estaba ofreciendo, el pasado viernes, 22 de diciembre, en el Auditori de Barcelona, para reprender a un espectador que le exigió, a gritos, que cantara en catalán, ha sido uno de los más comentados, en las últimas horas, en Twitter, hasta el punto de convertirse en «trending topic» (TT) durante la mayor parte del domingo.

[Serrat interrumpe un concierto en Barcelona para reprender a un espectador que le pidió cantar en catalán]

El «altercado», del que ABC fue uno de los primeros medios en dar cuenta -primero en la web y, horas después, en su edición en papel-, a través del periodista Javier Torres, que estaba en la actuación de la Ciudad Condal, llamó la atención de cuantos internautas se toparon con él, indignados con la actitud del fan, que pretendía añadir gasolina a un fuego que lleva demasiado tiempo encendido. De hecho, las reacciones en la red social del pajarito no se hicieron esperar, y fueron de todo color y condición política.

Uno de los primeros fue el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, quien escribió: «Hablar, escribir o cantar en catalán y en castellano es un orgullo y una suerte, no un problema. Que nunca nos obliguen a renunciar a una de nuestras lenguas ni a la libertad. La cultura es universal, Serrat es un barcelonés universal. Genial». En la misma línea se manifestó la escritora y diputada Marta Rivera de la Cruz, responsable de Cultura del partido naranja, que aseguró, en respuesta a un tuit del también diputado Toni Cantó («El zasca de Serrat a un cateto»): «Al cateto que exigió a Serrat que cantase en catalán habría que contarle que Serrat cantaba en catalán cuando cantar en catalán era jugarse los cuartos».

Entre los comentarios más llamativos, el del diputado de ERC Gabriel Rufián, que afirmó: «Interrumpir un concierto de Serrat por el idioma en el que canta es como criticar un Picasso por el marco con el que lo cuelgan. Y hasta aquí mi opinión sobre esto».

También se manifestaron, tuits mediante, los periodistas Jordi Évole («Dos minutos de Serrat. Tomar cada 8 horas para combatir la intolerancia. Venga de donde venga»), Edu Galán («Cuando un idiota se ve tan orgulloso de su idiotez como para gritar en un concierto de Serrat, algo va mal») y Maruja Torres («Abril 1967, primer concierto estelar de Serrat en el Palau; entre los teloneros, la francesa Jocelyne Jocya: alguien del público le arrojó calderilla e interpeló por cantar en francés y no en catalán. El Nano la defendió con gallardía cuando salió. Some things never change»).

Ataques independentistas

Lo cierto es que la relación entre el «El noi de Poble Sec» y el independentismo lleva tiempo tensándose. De hecho, Serrat ha tenido que aguantar soflamas, insultos y amenazas de los más ultras defensores del «procés», que han llegado a calificarle de «traidor». Y todo por declaraciones como la que Serrat hizo en tierras chilenas, hasta donde le había llevado una extensa gira: «Cuando se produjo la declaración unilateral de independencia de Cataluña, que por cierto duró ocho segundos, que como tiempo no es mucho, yo no era partidario de que se produjera porque pensaba que no nos llevaba a los catalanes ni a Cataluña a ningún lado que nos hiciera avanzar positivamente como ciudadanos. Sigo pensando lo mismo».

A principios de este año, los independentistas incluso iniciaron una campaña en las redes sociales para boicotear la emisión del documental «Serrat, el noi del Poble Sec», espacio especial sobre la vida del cantautor. Finalmente, el programa pudo verse en TV3, donde superó en un 11,5% los registros que normalmente tiene el formato «Sense Ficció» de la cadena pública catalana.

[Serrat y la berza identitaria; por Luis Ventoso]