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Rayden: «Hay violaciones más mediáticas que otras y nos estamos insensibilizando»

El rapero presenta su nuevo disco «Sinónimo» hoy en Inverfest

MadridActualizado:

Dos años después de publicar «Antónimo», el primer disco de la arriesgada trilogía musical de Rayden, el rapero de Alcalá de Henares vuelve con «Sinónimo», un disco que parte de un aforismo de Gloria Fuertes para embarcar al oyente en un viaje salpicado de punzadas de sinceridad, sin anestesias ni medias tintas.

—«Lo primero, la bondad/ lo segundo, el talento/ y se acabó el cuento», dijo Gloria.

—Basándome en esas confluencias que permiten que el arte se inspire en otras artes, he tomado ese aforismo como punto de partida. Me encantan los aforismos, son frases de francotirador, y yo creo que nadie en la música, ni en nuestro idioma ni en ningún otro, había hecho un disco basado en un aforismo.

—Es la primera vez que se encarga al cien por cien de la música y la letra, y creo que le ha pasado factura a nivel mental y físico.

—Sí, nunca me había atrevido. Igual que ha habido actores y actrices que se han quedado en los huesos o han engordado para hacer un papel, he pasado por un proceso que me ha llevado al límite, con crisis de ansiedad y todo. Cuando remueves todo por dentro, después hay que reorganizarlo.

—Temas como «Gargantúa» retratan muy bien la ruptura generacional actual en cuanto a gustos musicales.

—Estamos asistiendo a una guerra civil entre la vieja y la nueva guardia. La vieja parece Saturno, que quiere comerse a sus hijos, y la nueva es como Edipo, que quiere matar al padre. Y de tanto perderse en esa batalla, al final no hay propuestas que intenten trascender, sólo son adornos sin contenido, fanfarrias insulsas. Como consumidor de música, es algo que me chirría. A mí el autotune me parece fantástico, a lo mejor lo utilizo algún día. Pero cuando en un concierto ves a un artista que entre canción y canción da las gracias a su público sonando en autotune, te das cuenta de que hasta su agradecimiento es artificial.

—¿Por qué se está produciendo este fenómeno Saturno/Edipo?

—Quizá habría que reconocer que en los últimos años no ha habido suficientes propuestas interesantes para los jóvenes, y por eso ahora están rompiendo con todo. Por otro lado, creo que las redes sociales han atrofiado la capacidad de socializar, igual que la calculadora ha atrofiado nuestra capacidad de calcular. Los jóvenes, en su intento de sobrevivir, suplen esa falta de empatía con una susceptibilidad desmedida. Denostan todo por norma, y solo aceptan lo que es suyo, lo que pertenece a su generación. Y así entran en un tiovivo en el que les dan canciones como cromos, sin contenido ni concepto, con música más para ver que para oír.

—En «Caza de pañuelos» aborda el maltrato a la mujer de forma muy crítica.

—Vamos casi a abuso o asesinato por día, y hay programas carroñeros que se alimentan tanto de casos como el de la manada que hemos llegado a un punto en el que parece que hay violaciones mainstream. Nos estamos insensibilizando con el resto de casos.