Manolo García junto a María Eugenia Sánchez
Manolo García junto a María Eugenia Sánchez - ABC

El precioso gesto de Manolo García con una fan gravemente enferma que se perdió su concierto

El cantautor actuó en La Coruña el pasado 18 de mayo y, temprano al día siguiente, dio una reconstituyente sorpresa a su seguidora hospitalizada

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Un pequeño gran gesto, una acción que retrata al artista que antes de todo es persona. El pasado fin de semana, el cantante Manolo García actuó en tierras gallegas con lleno absoluto. Y antes de marcharse de la región, se acercó a visitar y dar cariño, de manera completamente sorpresiva, a una buena fan que estaba hospitalizada en La Coruña por una grave enfermedad.

Entramos al detalle. El que fuera líder de El Último de la Fila actuó los días 17 y 18 de mayo en Vigo y en La Coruña, respectivamente. Tras el último de los dos conciertos, se le informó de que una seguidora de toda la vida, María Eugenia Sánchez, de 47 años, estaba ingresada tratándose de un cáncer y que por recomendación médica, pese a tener las entradas compradas, tenía que perderse el show. En estas, el entorno de la paciente contactó con Gandy, músico coruñés que trabajaba en la producción de los shows de García en Galicia, a ver si este podía interceder para conseguir una foto del artista vía whatsapp.

«Se lo comento en Coruña al terminar el concierto del día 18, en el trayecto del Palacio de la Ópera al hotel», explica Gandy a ABC. «Mira, no ha podido venir. Tenía las entradas pero desgraciadamente sus medicos no le dejan por el riesgo serio de coger una infección y empeorar. Le digo lo de la foto, que sería para que ella se pueda sentir un poco mejor. Y no puso ninguna pega, pero fue él quien dijo: "¿Y si la voy a ver yo mañana?"», explica Gandy, que también es músico.

La logística para gestionar el encuentro fue con nocturnidad e improvisación. «Estuve de madrugada hablando con el entorno de la paciente, queríamos saber si podía recibir visitas y en qué circunstancias», cuenta el muñidor, que dejó cerrado a las dos o tres de la mañana la visita con el propio entorno de García, ya que el artista a esas horas estaba durmiendo. Y por la mañana se llevó al músico al Hospital Abente y Lago, a las nueve y media . Hay que decir que todo su equipo se había marchado, y García siguió en La Coruña para visitar a Sánchez.

A su llegada al hospital se creó cierta expectación porque a las enfermeras no les pasó inadvertida la presencia del cantante. Y luego llegó el turno de ver a la paciente, que no sabía nada del asunto. «Cuando nos asomamos a la habitación, su reacción no sabría explicártela. Va más allá de las palabras, es para imaginársela», cuenta Gandy. Durante un rato menor a una hora, estuvieron hablando de Lordé (la localidad de donde es la paciente Sánchez), también de ir allí precisamente a tomar unos mejillones, de la gira y de a ver si cuando Sánchez estuviera un poco mejor pudiera acercarse a León a otro concierto de la gira. También hablaron de que ella escuchaba al autor de «Nunca el tiempo es perdido» desde su época en Los Burros, allá por los 80.

«Lo más grande es que fue muy normal. Manolo desprendía un aura de normalidad... Creo que es uno de los piropos más grandes que se le puede decir a alguien», explica Gandy, testigo principal y propiciatorio de un encuentro que pilló al artista en medio de una gira «en donde necesita todas las horas de sueño y comodidad que pueda coger». De esta visita se destacó también la timidez del cantautor y su petición de que todo fuera lo más discreto posible.