Actuación de la cantante americana Pink en Berlín el domingo 14 de julio
Actuación de la cantante americana Pink en Berlín el domingo 14 de julio - EFE

La polémica foto de la cantante Pink en el Monumento al Holocausto de Berlín

No es la primera vez que las instantáneas realizadas en el memorial causan controversia por «falta de respeto»

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La cantante americana Pink recalaba ayer en Berlín con su gira europea «Beautiful Trauma», después de su paso por Irlanda, Reino Unido, Bélgica y Francia. Un poco antes de su actuación, la artista publicaba una foto en su cuenta de Instagram en la que se veía a hijos corriendo por el Monumento al Holocausto, en Berlín, junto un pequeño texto: «Berlín te quiero».

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Berlin, I love you. #holocaustmemorial #panamarestaurant #cocktailclasses #history #herstory #worldtour and for all of the comments; these two children are in actuality Jewish, as am I and the entirety of my mothers family. The very person who constructed this believed in children being children, and to me this is a celebration of life after death. Please keep your hatred and judgment to yourselves.

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Muchos de sus seguidores han criticado la decisión de la artista de dejar a sus hijos correr y jugar por un lugar dedicado a las víctimas del masivo genocidio que tuvo lugar en Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Pink incluso ha sido acusada en las redes sociales de falta de respeto, ya que debería haber enseñado a sus hijos a respetar el lugar.

La cantante publicaba un texto posteriormente como respuesta: «mis hijos son judíos, como yo y la familia de mi madre al completo. La persona que construyó esto creía que los niños debían ser niños, y para mí esto es una celebración de la vida después de la muerte. Por favor, guárdense su odio y sus juicios para ustedes».

Pink hacía referencia así al autor del monumento Peter Eisenman que, en su momento, declaraba a la BBC que este memorial «no era un terreno sagrado» y que si la gente «quiere merodear, creo que está bien». Eiseman salía al paso así de una controversia anterior provocada por el mismo motivo en 2017.

Un escritor germano-israelí criticaba los «selfies» que se hacían en el lugar diferentes «influencers» tildándolos de frívolos. Con el fin de dejarlos en evidencia, el autor publicó una serie de estas fotos retocadas para que parecieran un campo de concentración.

Hace apenas unos meses era el propio museo del antiguo campo de concentración nazi de Auschwitz el que pedía a sus visitantes que se abstuvieran de hacerse fotos frívolas en un recinto donde «se asesinó a un millón de personas».

La gota que ha colmado el vaso de la paciencia en Auschwitz fueron los «selfies» que los visitantes se hacen caminando sobre las vías del tren que conducía a los deportados a los campos de concentración, y que inmediatamente subían a sus redes sociales.