El tenor Plácido Domingo interpreta la ópera Thaïs en el verano de 2018
El tenor Plácido Domingo interpreta la ópera Thaïs en el verano de 2018 - EFE

Plácido Domingo: y además... canta

El tenor madrileño es uno de los grandes cantantes de nuestra era

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Se cuenta que Laurence Olivier –uno de los más grandes intérpretes del «Otello» de Shakespeare– acudió a una representación en Viena de la ópera homónima de Giuseppe Verdi protagonizada por Plácido Domingo. Al concluir, entre apesadumbrado y admirado, el eximio actor británico exclamó: «Actúa igual de bien que yo... Y este maldito además canta».

Y es que el «Moro de Venecia» ha sido uno de los grandes papeles del tenor madrileño desde que lo interpretara por primera vez en 1975 en Hamburgo, en una producción dirigida musicalmente por James Levine y escénicamente por August Everding. Después lo cantaría numerosas veces a lo largo de su carrera en teatros de todo el mundo. El propio tenor lo consideraba su papel favorito –«es uno de los personajes que más quiero, con el que más me identifico y, al mismo tiempo, uno de los más difíciles», le dijo en 1985 a Blanca Berasátegui en ABC–. Lo era, en buena parte, por las muchas posibilidades musicales y actorales que le ofrecía. «Pude despegarme, como en ninguna otra ópera de Verdi, del hecho de que estaba cantando. Yo estaba allí haciendo un personaje. No me importaban los pasajes difíciles y me olvidaba de todo», dijo en una una ocasión.

En 1987 se cumplieron cien años del estreno de «Otello», la ópera de Verdi, que ha sido uno de los más grandes éxitos de Plácido Domingo. Y entre las funciones más especiales, la que protagonizó en julio de 1985 en el estadio Vicente Calderón, que ABC llevó a su portada.
En 1987 se cumplieron cien años del estreno de «Otello», la ópera de Verdi, que ha sido uno de los más grandes éxitos de Plácido Domingo. Y entre las funciones más especiales, la que protagonizó en julio de 1985 en el estadio Vicente Calderón, que ABC llevó a su portada.

Fueron muchos los éxitos que Plácido Domingo obtuvo cantando «Otello»; el mayor, probablemente, se produjo en Viena el 30 de julio de 1991. Aquella noche el tenor madrileño tuvo que salir a saludar más de cien veces, y durante una hora y veinte, al concluir la ópera. Pero también los obtuvo en el templo operístico por excelencia la Scala de Milán, donde cantó la ópera de Verdi en seis ocasiones. Su primera vez fue el 7 de diciembre de 1976, en la inauguración de la temporada scaligera. Carlos Kleiber (uno de sus directores fetiche) llevó la batuta y Franco Zeffirelli (que llevaría después esta ópera al cine, también con Plácido Domingo como protagonista) como director de escena.

Muy especial fue también la presencia del tenor (ahora barítono) para celebrar en la Scala el centenario del estreno de «Otello». Fue en febrero de 1987 y Plácido interpretó al Moro de Venecia a las órdenes, otra vez, de Kleiber y Zeffirelli. «Plácido Domingo –escribió Antonio Fernández-Cid en ABC – es el gran Otello de nuestros días. Desde que lo incorporó a su repertorio ha madurado el concepto, enriquecido expresiones, matices, actitudes y acomodado la voz, que tiene una anchura y grandeza mayores, siempre al servicio de la entrega y pasión peculiares».