Plácido Domingo, en la cabina del avión que lleva su nombre, junto con el comandante Alfonso Ausín
Plácido Domingo, en la cabina del avión que lleva su nombre, junto con el comandante Alfonso Ausín - Guillermo Navarro

Plácido Domingo: «Yo vivo en los aviones»

Iberia bautiza uno de sus nuevos Airbus A350 con el nombre del tenor madrileño

MadridActualizado:

«Yo vivo en los aviones», aseguraba ayer Plácido Domingo sentado en la fila 3 del avión de Iberia -uno de los nuevos Airbus A350 adquiridos recientemente por la compañía aérea- que lleva su nombre. «Es un inmenso honor que me hace sentirme de alguna manera parte de Iberia», añadía Plácido, en uno más de los signos de orgullo español que suele exteriorizar en cuanto tiene la oportunidad.

La visita a «su» avión, que minutos más tarde viajaría a Gran Bretaña -hará las rutas Madrid-Londres y Madrid-París, y en unas semanas también unirá la capital de España con la ciudad de Nueva York- fue uno de los capítulos del bautizo solemne del airbus. El acto se celebró en las instalaciones que Iberia tiene en La Muñoza, cerca del aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez. El «Plácido Domingo» descansaba junto al hangar número cinco, flanqueado por tres ilustres damas de nuestra cultura: la actriz María Guerrero y las escritoras Concha Espina y Rosalía de Castro, titulares de otros tantos aparatos de Iberia que actualmente están fuera de servicio.

Antonio Vázquez, Plácido Domingo y Luis Gallego
Antonio Vázquez, Plácido Domingo y Luis Gallego- Guillermo Navarro

En la carpa instalada para la ocasión, numerosos invitados, entre los que destacaban el tenor cordobés Pedro Lavirgen; Ignacio García-Belenguer, director general del Teatro Real; y Daniel Bianco, director del Teatro de la Zarzuela. A los tres nombró Plácido Domingo en sus palabras con las que agradeció el «inesperado honor y privilegio» que suponía que le dieran su nombre a un avión de Iberia. «Los aviones son una indispensable herramienta en mi trabajo. Yo he pasado incontables horas a bordo de aviones, media vida, y especialmente de Iberia; precisamente, ya tengo reservados billetes para viajar desde Nueva York para dentro de unos meses... Quién sabe, quizás viaje en mi avión».

Aunque el cantante llegó a La Muñoza no en avión, sino en autobús, rodeado de un extenso séquito eminentemente familiar. Al «bautizo» acudieron, con «traje de domingo», su esposa, Marta Ornelas; sus hijos Álvaro y Plácido, y los nietos del cantante, además de otros familiares. «Tanto mi hijo como mi nieto, que también son Plácido Domingo, van a querer seguramente hacerse una foto con el avión, porque van a decir que también es suyo -bromeó el tenor, ahora enrolado en la cuerda de barítono-. En mi familia somos poco originales; mi padre se llamaba también Plácido Domingo». Y se dirigió a su nieto para preguntarle: «¿Tú también llamarás a tu hijo Plácido». Ante la respuesta afirmativa del niño, el cantante concluyó orgulloso: «Será la quinta generación de Plácidos Domingo».

Pero será difícil que ninguno alcance el reconocimiento y la popularidad del tenor madrileño, que nació en la calle Ibiza en enero de 1941, y que siempre vuelve a su ciudad natal. «Siempre me produce una gran ilusión cantar aquí. Mientras que yo pueda cantar o dirigir estaré aquí, y cuando esté retirado podré pasar mucho más tiempo en mi Madrid».

Recordó Plácido Domingo el inicio de su aventura viajera. «No fue en avión, sino en barco. Hice con mi hermana y mi tía el trayecto Bilbao-Veracruz, para reunirnos con mis padres, que estaban cantando allá en la compañía de Moreno Torroba. El viaje duró un mes, y llegamos a Veracruz tres días antes de cumplir yo ocho años». También recordó su primer vuelo. «Tenía yo once o doce años, y viajé de México a Guadalajara. No podía ni imaginarme entonces, y aún no puedo asimilarlo, que llegaría a ver un avión con mi nombres».

Ha tenido siete años para hacerlo, sin embargo, porque, como recordó Luis Gallego, presidente de Iberia, el 12 de julio de 2011 se bautizó un Airbus A340 -ahora retirado del servicio- con el nombre del tenor. Tanto él como Antonio Vázquez, presidente de IAG (International Airlines Group) -gran amigo del cantante y él mismo estimable tenor aficionado- completaron el acto con sus palabras lógicamente elogiosas para Plácido Domingo.