El músico granadino compartió tardes de gloría con gigantes como Paco de Lucía, Camarón o Enrique Morente
El músico granadino compartió tardes de gloría con gigantes como Paco de Lucía, Camarón o Enrique Morente - ABC

Pepe Habichuela, el último genio del flamenco clásico

El mítico guitarrista granadino, que acompañó a genios como Paco de Lucía, Camarón o Sabicas, actúa en el Teatro Lara junto al hijo de Enrique Morente

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Tras la muerte de su hermano Juan el verano pasado, Pepe Habichuela (Granada, 1944) se convirtió en el último representante de una época irrepetible en la historia del flamenco. Aquella en la que compartió escenarios de medio mundo (y noches interminables de farra en el Candela de Madrid) con amigos como Sabicas, Paco de Lucía, Camarón o Enrique Morente. «Esa época ya no se volverá a repetir jamás. Actualmente hay gente que canta, toca y baila muy bien, pero esos artistas eran demasiado especiales como para compararlos con los de hoy en día. No hay ahora, ni la habrá en el futuro, una figura que esté a la altura del flamenco que hacían estos en los años 60 y 70», asegura el guitarrista.

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José Antonio Carmona Carmona —nombre real de este «Maestro del flamenco», tal y como le nombró en 2014 la prestigiosa Berklee College Of Music de Boston— parece estar viviendo una segunda juventud gracias a su vuelta a los grandes escenarios y las colaboraciones con algunos de los cantaores más importantes del momento. A sus 73 años, todos le reclaman, desde Miguel Poveda a Rocío Márquez, pasando por Pitingo, Estrella Morente o Arcángel. «Siendo yo un guitarrista mayor que creció en una época muy diferente a esta, para mí es una maravilla que estos jóvenes me reclamen», comenta el mayor de los Habichuela, que en los últimos tres años ha pisado templos tan prestigiosos como el del Teatro Real, el Auditorio Nacional o la sede de la Unesco en París, poniendo su semilla a esta última revolución del flamenco. Siempre, eso sí, convencido de que, «para mezclar esta música con otros estilos e instrumentos, primero hay que escuchar mucho flamenco clásico de artistas también revolucionarios en su tiempo, como Pepe Marchena, Juanito Valderrama, Pepe Pinto o Manuel Torres».

Para su actuación de este martes en Madrid, Pepe Habichuela ha escogido a un joven muy especial en su vida: el hijo de su compadre Enrique Morente, con el que grabó a finales de los 70 algunos de los mejores discos de la segunda mitad del siglo XX de este género, tales como «Homenaje a Don Antonio Chacón» o el revolucionario «Despegando». «Yo ya escuchaba a José Enrique de chiquitito, cuando a le gustaba más tocar la guitarra, como deseaba su padre, que cantar. Y ya le veía maneras», recuerda el mayor de los Carmona.

Habla de cuando su familia vivía en aquella cueva del Albaicín y sus hijos y los de Enrique crecían acostumbrándose a ver en el salón de casa, a altas horas de la madrugada, a gente como Camarón, Manzanita, Carmen Linares, El Chocolate o Paco de Lucía —«el genio más grande que ha tenido este arte, responsable de abrirnos las puertas del éxito en América y Europa al resto de guitarristas»—, aguardiente por aquí, mantecado por allá. «Viviendo lo que ha vivido y siendo el hijo de un maestro como Morente, si no se dedica al flamenco es que es tonto», afirma entre risas, antes de advertir sobre esta promesa de apellido ilustre y exquisita personalidad de la que todo el mundo habla: «No podemos olvidar, sin embargo, que, aunque José Enrique ya es capaz de cantar todo el repertorio de su padre, Enrique era un genio y él solo tiene unos 26 años».