La Orquesta Juvenil Iberoamericana calienta motores en Sevilla

SUSANA GAVIÑA | MADRID
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Casi no les ha dado tiempo de recuperarse del jet lag cuando ya están inmersos en otro reto. Nos referimos a los músicos de la Orquesta Juvenil Simón Bolivar, fruto del Sistema de Orquestas creado por José Antonio Abreu hace casi 35 años, y cuyo proyecto se hizo merecedor el pasado año del premio Príncipe de Asturias de las Artes. Llegan procedentes de Caracas, donde acaban de tomar parte en el II Festival Hispano-venezolano de las Artes, en el que han participado también 29 músicos de la Joven Orquesta Nacional de España (Jonde).

El pasado 17 de noviembre llegaron a la localidad sevillana de Pilas (sede donde anualmente realiza su encuentro la West-Easter Divan, promovido por Daniel Barenboim y Edward Sair). Allí se han reunido con cuarenta integrantes de la Jonde,y otros tantos procedentes de diferentes de la países iberoamericanos —México, Chile, Cuba, Guatemala, Nicaragua, Portugal... Todos ellos componen la Orquesta Juvenil Iberoamericana, una nueva formación («express») auspiciada por la Secretaria General Iberoamericana y el Ministerio de Cultura Español, que a través del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem) ha aportado 375.000 euros.

El «pretexto» de la creación de esta formación —que se disolverá tras el concierto del día 2 de diciembre— es «que en los países que participan en esta formación se desarrolle el proyecto Abreu, cuyos objetivos además de musicales son esencialmente sociales. Nuestra intención es darle una extensión iberoamericana», explica a ABC José Luis Turina, responsable de la Jonde y co-director artístico de esta Iberorquesta (el director es José Antonio Abreu).

La formación, integrada por un total de 129 músicos, ensaya estos días las obras que supondrán su debut y breve vida. «Dos conciertos y medio», bromea Turina, pues su puesta de largo tendrá lugar el 1 de diciembre en Estoril, donde clausurarán la XIX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, en la que el Rey Juan Carlos es el principal invitado. La cita político-musical será breve, «unos veinte minutos», y contará con la batuta de Gustavo Dudamel, el mejor y más mediático representante del Sistema de Orquesta, en el que se inició como violinista y se formó después como director, convirtiéndose en una de las batutas más codiciadas del panorama internacional.

Sin embargo, no ha sido el actual titular de la Sinfónica de Los Ángeles, que tiene que dirigir la próxima semana un «Réquiem» de Verdi, el encargado de empastar la nueva formación. En su lugar, se encuentra estos días en la localidad sevillana su asistente Christian Vázquez, «que conoce muy bien a Dudamel», el responsable de poner a punto la formación.

Dudamel aterrizará en Estoril para el acto protocolario, y será al día siguiente cuando trabaje con la orquesta y ofrezca por la tarde, en la Fundación Gulbenkian de Lisboa, un programa que incluye «El sombrero de tres picos (2ª suite)», de Falla; «Margariteña», «MC2»de Carreño, y la «Quinta», de Chaikovski. Repetirán el mismo programa el día 3 en el concierto extraordinario organizado por Juventudes Musicales en el Auditorio Nacional de Madrid.