Con Grenzing (izquierda) trabaja una veintena de profesionales, como Andreas Fuchs (derecha)
Con Grenzing (izquierda) trabaja una veintena de profesionales, como Andreas Fuchs (derecha) - FOTOS: PEP DALMAU

El órgano español que presidirá la catedral de Praga

El organista alemán Gerhard Grenzing ultima en El Papiol uno de los mayores órganos que se construyen en Europa

El Papiol (Barcelona)Actualizado:

Hace medio siglo, un joven alemán que se estaba acabando de formar como constructor de órganos escuchó el del Palacio Real de Madrid en un disco. Su sonido le fascinó a tal extremo que quiso conocer in situ más instrumentos ibéricos. Hoy, Gerhard Grenzing, ya septuagenario, es uno de los organeros más prestigiosos del mundo, y sigue afincado en la localidad de El Papiol (Barcelona).

Este verano. la actividad es intensa en su taller. Están desmontando un órgano que envían a Iserlohn (Düsseldorf, Alemania) mientras crean un verdadero mastodonte: el futuro órgano de la catedral de Praga, uno de los más grandes que se están construyendo en Europa hoy en día. Tendrá 5.700 tubos, el mayor de los cuales medirá diez metros de altura. Grenzing trabaja así: nunca instala los instrumentos en su emplazamiento definitivo sin antes probarlos en su taller. En octubre, cuando tenga listo aquí el de Praga, organizará un fin de semana de conciertos abiertos al público para comprobar que todo funcione a la perfección. Cuando esté instalado en la catedral, habrá culminado un proceso de más de dos años de trabajo.

En busca del sonido original

El joven Grenzing encontró en la Península Ibérica algo que el norte de Europa no podía darle: «Los órganos ibéricos no habían sufrido ninguna restauración traumática, estaban en estado completamente virgen». En 1968 se trasladó a Palma de Mallorca para trabajar en un proyecto con el organero Gabriel Blancafort, y pensaba pasar solamente dos meses en el país. En España, al no haber una tradición tan arraigada como la germana, el olvido y el desuso salvaron a algunos instrumentos de intervenciones desafortunadas. Guardaban en su interior, intactas, la sabiduría y la imaginación de las personas que los habían construido. En algún caso, escondían también sorpresas. Al restaurar en 2008 el órgano de la catedral de Ávila, encontró una carta que sus constructores dejaron en 1823 para que solamente otro organero la pudiese encontrar. «Nos pedían que rezáramos por ellos, por si estaban pasando penas», explica, y añade: «La escaneamos y la volvimos a poner en su sitio junto con otra carta nuestra para quien la encuentre. Ya no recuerdo qué escribimos».

Así lucirá el nuevo órgano de la catedral de capital checa, creado un taller cerca de Barcelona
Así lucirá el nuevo órgano de la catedral de capital checa, creado un taller cerca de Barcelona

Su último órgano inaugurado en España es el de la Basílica de la Merced de Barcelona. En Madrid ha restaurado o construido órganos como el del Palacio Real (el que lo atrajo al país, precisamente), la Catedral de la Almudena, el Auditorio Nacional, los Conservatorios Reina Sofía y Superior de Música y la Basílica de San Miguel. En Sevilla, los de Los Venerables y la catedral. También el de la Seo de Zaragoza, el convento de San Pelayo en Santiago de Compostela, el de Santanyí (Mallorca) y un largo etcétera. Ahora está a la espera de empezar otro en la localidad de Valls (Tarragona), que depende del éxito de una campaña de mecenazgo para salir adelante.

El órgano de la catedral de Praga es el más grande que se ha hecho en el taller Grenzing hasta la fecha. Los ingredientes que conforman estos instrumentos son de una variedad que impresiona, y de ahí que el taller de un organero sea un nido de artesanos especializados en sus respectivas disciplinas.

Cada órgano se adapta a un espacio diferente, y no se puede errar ni un milímetro
Cada órgano se adapta a un espacio diferente, y no se puede errar ni un milímetro

Lo tubos metálicos son de aleación de estaño y plomo, entre otros metales. Pero también los hay de madera, material que aparece por todo el mueble y los mecanismos. Hasta treinta variedades de árboles diferentes se entremezclan en función de la utilidad de cada pieza.

Además, hay tejidos que van desde el fieltro hasta las pieles de diferentes animales para hacer los fuelles que insuflan el aire. Una absoluta locura para construir un laberinto de tubos, teclas, válvulas, resortes, varillas y un sinfín de mecanismos que, al final, tienen que sonar y responder al virtuosismo de los intérpretes para emocionar al público.

En el caso del órgano de Praga, además, la fachada irá decorada con cristales de Bohemia. Antes de aceptar la propuesta, tuvieron que hacer en el taller y en la catedral diversas pruebas acústicas para asegurarse de que este elemento estético no interfiera con la acústica.

El diseño de un órgano es similar a un reloj de precisión. Cada pieza está hecha a medida para su lugar exacto
El diseño de un órgano es similar a un reloj de precisión. Cada pieza está hecha a medida para su lugar exacto

En el mundo del órgano, los instrumentos de Grenzing son reputados por su versatilidad, su tecnología y su fiabilidad. El organista Daniel Oyarzábal es coordinador Artístico del ciclo Bach Vermut del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) en el Auditorio Nacional y organista principal de la Orquesta Nacional de España, por lo que conoce bien el instrumento que el organero alemán afincado en España creó para el Auditorio. «Cuando me invitan a tocar en un órgano suyo, la primera sensación que me viene a la cabeza es de tranquilidad, es un seguro de calidad para el organista», afirma. Además, cuenta que cuando el director nipón Masaaki Suzuki probó el órgano del Auditorio «quedó tan prendado del instrumento que quiso que en Japón hubiese uno igual». Por eso construyó el órgano del auditorio de Niigata.

El joven Thomas Ospital fue el primer organista residente en el auditorio de Radio France (París), y estrenó el imponente instrumento que preside la sala de conciertos: «Cada una de sus obras tiene una personalidad diferente, adecuada al lugar donde se ubican». «Con el órgano de la Maison de la Radio –asegura– he podido tocar como solista, en grupos de cámara y con orquesta, y se ha adaptado plenamente a cada formación».

Los 5.700 tubos que conformarán el órgano de la catedral de Praga se han hecho a mano, uno por uno
Los 5.700 tubos que conformarán el órgano de la catedral de Praga se han hecho a mano, uno por uno

Sobre el futuro de su profesión, esta curiosa mezcla entre arte, artesanía e ingeniería, Gerhard Grenzing es optimista, pero un poco a la gallega: «El órgano seguirá vivo mientras haya interés por la música de calidad ejecutada con instrumentos de calidad, no estoy en absoluto preocupado. Depende de hacia dónde vaya la humanidad».

Las creaciones del taller Grenzing se encuentran por todo el mundo. En Colombia, restauró y amplió el órgano creado por Aquilino Amezúa en la Catedral de Bogotá. En la de México restauró dos de los mayores órganos ibéricos del mundo. En la Maison de Radio France, uno de los grandes auditorios de París, creó un órgano con toda la tecnología del siglo XXI.

Secreto es el nombre que recibe el soporte de madera lleno de aire a presión sobre el que se ubica cada tubo
Secreto es el nombre que recibe el soporte de madera lleno de aire a presión sobre el que se ubica cada tubo