Muere a los setenta años Nina Simone, la mítica cantante que popularizó la música afroamericana

La legendaria cantante y compositora norteamericana de jazz Nina Simone falleció ayer en su residencia del sur de Francia por causas naturales, a los setenta años

ABC
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PARÍS. Eunice Kathleen Waymon, más conocida por Nina Simone, nació en Tyron, Carolina del Norte (Estados Unidos), el 21 de febrero de 1933. Era la sexta de ocho hermanos. Niña prodigio, ya tocaba el piano a la edad de cuatro años y junto con sus hermanas cantaba en el coro de la iglesia metodista que su madre dirigía. En 1943, cuando tenía diez años, dio su primer concierto de piano en la biblioteca de la ciudad. Allí conoció su primer aplauso y su primer choque con el racismo: durante el concierto echaron a sus padres de la primera fila del local para acomodar a un grupo de blancos. Este episodio fue el primero de una cadena de experiencias traumáticas para ella y se encuentra, sin lugar a dudas, en el origen de su compromiso con la lucha por la libertad y por las reivindicaciones de los negros en Estados Unidos.

Homenaje a Simone Signoret

Con la ayuda económica de su profesor de música pudo estudiar en la escuela Julliard de Nueva York, y de allí su familia se trasladó a Filadelfia, donde intentó conseguir una beca para el Instituto Curtis, pero fue rechazada por el color de su piel. A los 19 años empezó a tocar en un club nocturno de Atlantic City para mantener a su familia. Fue entonces cuando cambió su nombre por el de Nina (tomado del castellano para definirse como «la pequeña») Simone (de la actriz francesa Simone Signoret).

En 1959 grabó sus primeros vinilos para el sello Bethlehem, subsidiario de R&B. En ellos dio muestras notables de su talento como pianista, cantante, adaptadora y compositora. Su primer disco fue una personal versión de «I love you Porgy», de la ópera «Porgy and Bess», de Ira y George Gershwin, con el que alcanzó un gran éxito y la convirtió en una estrella al vender un millón de copias.

La influencia de Duke Ellington ha estado patente en toda su obra, pero muy especialmente en las composiciones llenas de improvisación y de cercanía espiritual. Nunca le gustó que la compararan con Billie Holliday, por su adicción a la heroína; tampoco que la encasillaran como una cantante de jazz porque decía que era el destino natural que los blancos reservaban a los músicos negros. Hizo versiones propias de canciones tan conocidas como «Ne Me Quitte Pas», de Jacques Brel; «Suzanne», de Leonard Cohen; «My Sweet Lord», de George Harrison; «Here Comes The Sun», de los Beatles y otras de Bob Dylan, Kurt Weill, Bertold Brecht...

Compromiso social

Ha sido siempre una cantante comprometida con la situación de los afroamericanos en Estados Unidos. Así, tras los asesinatos de cuatro niños negros en una escuela de Alabama compuso «Mississippi goddamn», su primera canción protesta. En 1966, «Four women» se convirtió en un emblema de la lucha de los años sesenta en Estados Unidos. Militante del movimiento «Panteras Negras», otro tema suyo, «Young, gifted and black», inspirado por Lorena Hansberry, se convirtió en un himno afroamericano. Fue estrecha colaboradora de James Baldwin, Sammy Davis Jr. y Harry Belafonte.

En 1969, tras el asesinato de Martin Luther King (cantó en su entierro) renunció a su país y llegó a adoptar posturas más radicales. Ese mismo año, su tema para la comedia musical «Hair» se instaló en el número uno de ventas. A partir de entonces su vida discurrió por diversos países y así vivió en Barbados, Liberia, Suiza, París, Holanda y Francia, su última residencia y donde ayer murió.

En 1978 fue detenida a causa de boicot al pago de impuestos para financiar la guerra de Vietnam. Seis años después, la canción de su primer disco, «My Baby Just Cares For Me» (escrita en 1930 para la película musical «Whoopee») se convirtió en un éxito al aparecer en un anuncio televisivo de la casa Chanel. Más tarde, esta canción estaría en el repertorio de Frank Sinatra.

Nina Simone ha tenido constantes problemas con las casas de discos. Llegó incluso a perder su casa, y se vio obligada a vender sus canciones para poder subsistir. Cayó en una crisis personal que le arrastró a la bebida y le produjo problemas de voz. En 1982 actuó en el Festival de Jazz de Pamplona y entre agosto y septiembre de 1988 realizó una gira por España y Europa. En 1989 publicó su autobiografía, «I Put A Spell On You», que fue traducida a varios idiomas. Se casó en dos ocasiones y tuvo una hija.