Montserrat Caballé: «Es mi historia y no quería aprender me otra que hurgara en dramas morbosos»

PABLO MELÉNDEZ-HADDAD
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La diva española ya tiene su vida retratada en la gran pantalla. El Gran Teatro del Liceo acogerá esta noche el preestreno español de «Caballé beyond music», una película que se acerca a la figura de Montserrat Caballé desde el punto de vista humano y artístico. La ocasión, sin embargo, se produce en medio de las críticas del director del filme, apartado del proyecto por desacuerdos con la productora.

-A pesar de la polémica, el nombre de Antonio Farré, el director que ha demandado a la productora de la película, continúa en los créditos.

-Supongo que así tiene que ser porque gran parte del material lo rodó él mismo. Ya lo he dicho otras veces: a mí me gusta lo que ha filmado y no está todo, ni mucho menos; personalmente la película se me hace corta -apunta entre risas-pero esto debe ceñirse a un minutaje determinado. En todo caso, el montaje de Raúl Román me gusta mucho.

-También ha afirmado que no es el primer proyecto de documental sobre su vida que le han propuesto. ¿Por qué se decidió por éste?

-Me habían llamado de Italia y de Francia, enviándome guiones que me parecieron demasiado pomposos, con todo el respeto a sus autores. Se inclinaban demasiado por la «vida de una diva». De este proyecto me interesó la ilusión de uno de los productores , un loco por la música y un gran admirador mío; incluso me lo ofreció sin un guión, pero la idea no era pretenciosa y quería retratar más que nada la vida de un músico en un formato sencillo. Aunque acepté, desde un principio dejé claro que no quería que mi vida se novelara ni se manipulara; me interesaba la idea de un retrato biográfico que explicara las cosas tal y como yo las decía. Es mi historia y no quería aprenderme otra que hurgara en dramas morbosos, ni que se detuviera en mis enfermedades, que han sido muchas. No quería hacer de plañidera de mí misma, ni hablar de mi labor filantrópica, que es algo que no debe ir aireándose, ni tampoco revivir la muerte de mi madre. Desde el principio tuve la suerte de contar con un documento que especifica que el uso de mi imagen y de mi vida debía pasar por mi aprobación. En esto estuve firme. Los productores me han ayudado mucho, pero tampoco ha sido obstáculo para mostrar todo desde el punto de vista humano.

-Después de haber visto la película en Cannes, ¿cree que le falta o le sobra algo?

-Me sabe muy mal que entre los entrevistados no estén ni Luciano Pavarotti ni Riccardo Muti. Hablé con ambos y me dijeron que esperaban al equipo de producción o que se utilizaran tomas de anteriores documentales en los que hablaban de mí, pero al final he visto que ninguno de los dos está, y no sé por qué.

-Farré ha dicho que José Carreras era un nombre que no debía estar en la película.

-¿José? Pero si él está, yo hablo mucho de él y de nuestra colaboración. Si no aparece entrevistado será porque él no pudo, eso yo no puedo saberlo. En todo caso me hubiera gustado que aparecieran más cosas de mis clases magistrales, sobre mi contacto con jóvenes intérpretes, con muchos de los cuales ya he cantado. Habría sido interesante profundizar en el trabajo de técnica vocal que realizo desde hace tiempo. No se trata de cambiarles la técnica, sino de ayudarles con la respiración y en el apoyo del sonido. Pero me han dicho que esto aparecerá en la edición en DVD.

-¿Durante cuánto tiempo la siguieron para rodar?

-Fueron casi tres años de filmación, y hay lugares en los que se rodó mucho, como en Basilea o en Viena, que al final aparecen poco o nada.

-¿Qué destacaría de las opiniones de tantas estrellas?

-Me encanta lo que dicen mis hijos, aunque casi pasen desapercibidos.

-Otra de las críticas de Farré se centra en el, según él, excesivo protagonismo de su hermano Carlos dentro de la película.

-¿Quién debería estar en su lugar? Creo que lo que explica es muy aleccionador para los jóvenes, porque lo que él ha hecho conmigo también lo ha hecho con mucha gente. No puedo olvidarlo ni omitirlo.