Miguel Poveda, durante la presentación de su disco
Miguel Poveda, durante la presentación de su disco - Maya Balanyá

Miguel Poveda: «A Federico le molestaría el uso político que se ha hecho de su figura»

El artista barcelonés publica su nuevo trabajo discográfico, «Enlorquecido», dedicado a Federico García Lorca

MadridActualizado:

Tener una cita, una entrevista, con un cantaor a las nueve de la mañana significa confirmar una evidencia: que muchas cosas han cambiado en el mundo del flamenco. Y de ese cambio tiene una parte de responsabilidad Miguel Poveda (Barcelona, 1973), que, como otros artistas de su generación, ha revuelto muchos estereotipos sobre ese mundo.

Lo hace Poveda también con su último trabajo, «Enlorquecido», un homenaje del cantaor a Federico García Lorca, que será la base de una gira que arrancará en el festival Jardines de Pedralbes de su ciudad natal el próximo 8 de junio, y que ha llenado de círculos rojos un buena cantidad de fechas de su agenda de los próximos meses. En «Enlorquecido», Poveda ha puesto música a fragmentos de obras como «Poeta en Nueva York», «Sonetos del amor oscuro», además de a textos diversos del poeta de Fuente Vaqueros. Para ponerle música ha contado con la colaboración de artistas como Joan Albert Amargós, Dani Bonilla y Jesús Guerrero.

Tópicos

La unión de García Lorca y el flamenco es, precisamente, una gran fuente de tópicos. Pero Miguel Poveda replica que «este disco no está en esa onda. Hay una búsqueda más allá en la obra de Federico, que es inmensa. Siempre hay Federicos por descubrir, cuando crees que sabes más de él sabes menos. He transitado por muchos caminos, por un Federico en el que habitan miles de Federicos. Hay sonidos de todo tipo. El flamenco está impregnado en mí, en la textura de mi voz, en mi formación y porque es mi alma. Pero yo he querido reflejar que Federico era un granaíno universal, que va mucho más alla del “Romancero gitano”; que hay un Federico explosivo. Hay muchos colores en este trabajo».

«Siempre había transitado por la obra de Federico, pero me he dado cuenta de que solo lo había bordeado. Y una vez dentro, me ha cogido de la pechera y me ha arrastrado a su universo»

La pasión por García Lorca se ha convertido en obsesión para algunos artistas. No era, dice Poveda, su caso. «Era más una asignatura pendiente que tenía». Pero admite que «después sí, se convirtió en una obsesión a la que me he visto arrastrado sin darme cuenta. Ha sido un viaje maravilloso... y obsesivo, sí, con mucha falta de sueño. Pero que no lo cambio por nada. Siempre había transitado por la obra de Federico, pero me he dado cuenta de que solo lo había bordeado. Y una vez dentro, me ha cogido de la pechera y me ha arrastrado a su universo».

Federico García Lorca -Poveda siempre se refiere a él como Federico- no solo es un referente artístico para él; también lo es personal. «Me ha enseñado a asumir un compromiso más firme con la sociedad -que no político-, desarrollar mucho más el sentido de la justicia, que él también lo tenía; a ser amable con todo el mundo... El sentido de la bondad, valorar las cosas sencillas. Y el amor profundo por todas las artes, que yo ya tenía pero se ha acentuado».

Vértigo

Reconoce el cantaor barcelonés que sintió vértigo a la hora de abordar este trabajo lorquiano. «Pero el mayor vértigo era mi compromiso con él mismo. Quería al terminar el trabajo que si está en algún lugar se sienta orgulloso de mí. Ha sido como escalar el Everest, porque no quise que nadie me diera el trabajo hecho; quería una comunicación directa con el poeta. Y claro, para mí, que no toco ningún instrumento, era un reto mayúsculo».

Los españoles tenemos una indiscutible tendencia a los extremos. ¿Piensa Miguel Poveda que a Lorca se le ha usado más de lo debido como arma arrojadiza? «Sin duda. Se ha utilizado a menudo con intereses políticos, y seguro que Federico estaría muy en desacuerdo, porque su política era la gente, las libertades. Tenía un sentido mucho más social que político, y seguramente no le hubiera gustado esa utilización de la persona y del personaje. Él era mucho más profundo que todo eso. Pero seguimos con ello, somos así de mezquinos».

Emoción y conciencia

Reflexiona Miguel Poveda sobre el papel de la música y del arte en general dentro del combate contra ese extremismo generalizado en nuestra sociedad. «Si el arte fuera inútil, estaría muerto, y no lo está. Tenemos la obligación de mostrarles la belleza a nuestros hijos, de remover sus conciencias -aunque el arte no siempre tiene que remover conciencias; lo que tiene es que emocionar-. Con tres años, mi hijo ya sabe quién es Federico García Lorca, ve una foto y lo reconoce. No distingue todavía, claro. Pero lo que yo quiero es enseñarle qué hay de bello en la vida».

«Mi padre es murciano, mi madre manchega. Soy muy catalán cuando estoy en Cataluña, muy andaluz cuando estoy en Sevilla, muy mexicano cuando estoy en México y muy porteño cuando estoy en Buenos Aires»

Miguel Poveda nació en Barcelona hace cuarenta y cuatro años. Es obligado preguntarle por la situación que se vive en su Cataluña natal. «Yo apoyo el diálogo y el sentido común, que es lo que no existe en estos momentos. Apoyo la convivencia, porque es lo que he sentido siempre al margen de todas las ideologías, que me parecen igual de respetables. La situación actual me entristece muchísimo. Soy catalán, español, universal... En el Universo me inspiro para hacer música... Mi padre es murciano, mi madre manchega. Soy muy catalán cuando estoy en Cataluña, muy andaluz cuando estoy en Sevilla, muy mexicano cuando estoy en México y muy porteño cuando estoy en Buenos Aires. Adoro sus culturas y esas tierras. Pero tanto allí como aquí lo que adoro es a la gente. Y no puedo entender la sinrazón y los enfrentamientos a los que estamos llegando. Ya no se puede dialogar en muchas familias. Es preocupante la agresividad que se transmite a través de las redes sociales. Hemos llegado a los extremos más absurdos. Esa es la palabra que resume lo que ocurre en Cataluña hoy. Absurdo».