Michael Jackson, durante un concierto en Pasadelna (EE.UU) en 2002
Michael Jackson, durante un concierto en Pasadelna (EE.UU) en 2002 - ABC

Michael Jackson: la lúgubre sombra de los abusos no frena la máquina de hacer dinero

Diez años después de su muerte su legado está ensombrecido por las acusaciones de abusos, pero sigue siendo la gallina de los huevos de oro

MadridActualizado:

Lo habían «matado» ya unas cuantas veces, pero el 25 de junio ya no fue una noticia falsa. Ese día todo el planeta tuvo que frotarse los ojos para creer lo que leía en los titulares de la tele: «Michael Jackson ha muerto». La noticia ponía fin a la carrera más fulgurante de la historia de la música moderna. Pero también a un sueño hecho pesadilla, el de un héroe del pop que solo quería el bien para todos los niños del mundo y acabó entre acusaciones de abusos. Aquel niño prodigio que arrancó su andadura en la traicionera industria de la música en 1965 (un par de años después que los ancianísimos Stones, ojo al dato) lo había logrado todo: ventas estratosféricas, apabullares giras mundiales, premios a tutiplén, e incluso la admiración no sólo de las estrellas pop coetáneas, sino también de sus ídolos de la infancia (léase Jackie Wilson, James Brown y Fred Astaire).

En lo estrictamente artístico también alcanzó logros difícilmente igualables, firmando himnos memorables y de exquisita producción, y revolucionando el mundo del videoclip con obras maestras como «Thriller», cuyo estreno en televisión fue todo un acontecimiento planetario.

Las ventas de todo lo que tuviera que ver con él se dispararon tras su muerte: en cuestión de horas copó la lista de los 15 discos más vendidos en las plataformas de descarga legal, con la reedición de 25º aniversario de «Thriller» en primer lugar, seguido por «Off the Wall» y «Bad». Incluso un álbum menor como «Invincible», el último que publicó en vida, alcanzó el décimo puesto. Según Simon Fox, director ejecutivo de Sony, su muerte multiplicó sus ventas por ochenta. Así la discografía de «Jacko» cerraba la década con un total de 750 millones de copias vendidas en todo el mundo. Después, las ventas de su primer álbum póstumo, «This is it», alcanzaron los cuatro millones de copias en menos de un año, y el documental homónimo recaudó más de 260 millones de dólares. En 2014, la lista Forbes de los artistas fallecidos que más dinero ingresan lo colocaba como líder con unos ingresos de 160 millones de dólares, seguido por Elvis Presley, con 55 millones.

En 1993, en pleno mes de agosto, la Policía de Los Ángeles llamó a la puerta de Neverland con una orden de registro para buscar pruebas, a raíz de la denuncia del padre de un menor que acusaba al cantante de haber abusado sexualmente de su hijo. Pero cuando comenzó el juicio, otros dos de sus amigos infantes, Wade Robson y James Safechuck, defendieron su inocencia a capa y espada. Tras meses de sesiones en las que se relataron todo tipo de conductas aberrantes, el padre del menor que había denunciado los abusos retiró la demanda de los tribunales, tras lograr un jugosísimo acuerdo extrajudicial de 23 millones de dólares.

Diez años después, cuando el Rey del Pop se enfrentaba a otras siete causas de abuso sexual y a dos por drogar a un menor, Robson incluso se involucró en la defensa de Jackson durante el juicio, subiendo al estrado para proclamar que él era incapaz de hacer algo así. «Jacko» fue absuelto por falta de pruebas, pero se llevó un amargo disgusto ya que en esta ocasión Safechuck decidió no defenderle como hizo en 1993, lo cual acabó con su «amistad». Sin embargo, en 2013 Robson se unió a Safechuck para denunciar que ambos habían sufrido abusos sexuales cuando tenían siete y diez años, respectivamente. Pero para entonces ya era tarde. Jackson llevaba cuatro años muerto y enterrado, y el juez desestimó la causa.

La muerte de Jackson destapó una bancarrota económica generada por su tren de vida. En sus últimos años, «Jacko» gastaba veinte millones de dólares más de lo que ingresaba, por lo que su familia tuvo que tomar medidas. Neverland fue puesto a la venta por 100 millones de dólares, pero nunca ha encontrado comprador. Restaurado a su estado original, el rancho ha vuelto a ponerse a la venta por un precio más reducido, unos 31 millones de dólares (casi 28 millones de euros). Pero sigue sin venderse.

La máquina de hacer dinero, sin embargo, no se detuvo. Tras su muerte, los hermanos Jackson planearon algo insólito: una gira de reunión póstuma. La aparición de Tupac Shakur en forma de holograma en el festival de Coachella en 2012 les dio la idea, y un equipo de informáticos materializó su sueño desarrollando otro muy similar. Pero en el último momento, alguien con dos dedos de frente decidió que la idea de un Michael virtual compartiendo escenario con los oxidados Jermaine, Tito y compañía no era tan buena. Sin embargo el trabajo ya estaba hecho, y se decidió «reciclarlo» presentándolo en los premios Billboard de 2014, donde dejó patidifuso al público. Aquella noche se caminó por la delgada línea del mal gusto, dejando en bandeja el final más triste posible para los guionistas de un biopic que, tarde o temprano, se hará mientras la memoria de «Jacko» siga moviendo billetes.