Medio siglo de Wolfgang Wagner en Bayreuth

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Mañana , con la representación de «Los maestros cantores de Núremberg» llegará a su fin la era de Wolfgang Wagner en los Festivales de Wagner en Bayreuth, donde ha venido desempeñando como director artístico los últimos cuarenta y nueve años con 461 puestas en escena. Aunque en realidad, Wolfgang Wagner ha estado trabajando 51 años en Bayreuth, primeramente junto con su hermano Wieland durante quince años y desde la muerte de éste en 1966, en solitario.

La primera puesta en escena de Wolfgang Wagner tuvo lugar en 1953 con «Lohengrin». Dos años después siguió «El holandés errante» y en 1957 «Tristan e Isolda». Poco a poco, Wolfgang Wagner dirigió la representación de todas las óperas compuestas para los Festivales de Bayreuth por su abuelo Richard Wagner, y en 1960 presentó por primera vez el montaje de «El anillo de los Nibelungos».

La primera versión de los «Maestros cantores de Núremberg» fue representada en 1968 y en 1975 se atrevió a ofrecer «Parsifal», mientas que espero a 1985 para dirigir por única vez en su reinado «Tannhaeuser». Sin embargo, Wolfgang Wagner se atrevió en tres ocaciones con «Los maestros cantores», ya que después de 1968, le siguió una versión en 1981 y por última vez en 1996. Dos veces dirigió «El anillo de los Nibelungos», en 1960 y 1970, «Lohengrin» en 1953 y 1967 y «Parsifal» 1975 y 1989. La versión de esta ópera de 1989 estuvo en cartelera también en 2001 y fue representada en 65 ocasiones, todo un récord para Wolfgang Wagner, pero no para los Festivales en sí, ya que Wieland Wagner, entre 1951 y 1973, llevó a escena «Parsifal» en más de un centenar de ocasiones, y la versión de «Parsifal» estrenada en 1882 por el propio Richard Wagner fue representada 205 veces.

Wolfgang Wagner debutó como director muchos antes de empezar a trabajar en Bayreuth. Fue en la Opera de Berlín, el 7 de junio de 1944 con una obra de su padre Siegfried Wagner, de nombre «Bruder Lustig». Ocasionalmente tomó la batuta fuera de Bayreuth, como en Roma en 1956, con «Los maestros cantores de Núremberg»; en 1957, en Venecia con «El anillo de los Nibelungos»; en 1978, en Milán con «Tristán e Isolda» y «Lohengrin», en 1991, en la ciudad siciliana de Taormina.

Sin embargo, los críticos de ópera estiman que las cualidades directoriales de Wolfgang Wagner han estado siempre por debajo de sus dotes como director del Festival en sí. En sus comienzos como director artístico estuvo siempre a la sombra de su hermano Wieland, considerado un director genial. Wolfgang fue siempre mejor administrador de los Festivales y sus puestas en escena fueron criticadas duramente no sólo por su hermano Wieland sino también por los críticos musicales.

«Cantantes, directores, críticos y muchos laicos wagnerianos no le tenían ningún respeto a Wolfgang como director de los Festivales. Su flaqueza más evidente fue su escasa capacidad artística como director», dice Frederic Spotts en su obra «Bayreuth - Una Historia de los Festivales wagnerianos». Al propio Wolf-gang Wagner no le importaron mucho este tipo de críticas y su indiscutible trabajo como director de los Festivales y como preservador de la obra de Wagner acalló las críticas sobre su trabajo como director.

Al término de la representación salía al escenario junto con los demás artistas y recibía los frenéticos aplausos del público; Wolfgang Wagner nunca sabía si lo aplaudían como director de la obra, de los Festivales o, simplemente, porque era el nieto de Richard Wagner.