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Mark Knopfler: «No volvería con Dire Straits, mi música ha avanzado mucho»

El artista escocés comenzará en España la gira mundial de presentación de su nuevo disco, «Down the Road Wherever»

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Un día de otoño, allá por mediados de los setenta, Mark Knopfler paseaba por el barrio portuario londinense de Deptford cuando comenzó a llover a cántaros. El guitarrista corrió a buscar refugió y encontró un pequeño pub con actuaciones en vivo. Entró, pidió una cerveza y comenzó a escuchar a la banda que había sobre el escenario. Su música no le llamó especialmente la atención, pero sí su nombre: Sultans of Swing. Ese y otros muchos viejos recuerdos son los que han dado forma a «Down the road wherever», un álbum sin duda más sexy que las plácidas incursiones en el folk que ha venido acometiendo en los últimos diez años, y cuyo título está inspirado en un verso homónimo de su colega (ya fallecido) Chet Atkins, con el que describió precisamente el barrio de Deptford, donde se formaron los Dire Straits.

Producido por Knopfler y Guy Fletcher y grabado en su propio estudio (British Grove, ubicado en Londres), cuenta con la participación de músicos como Nigel Hitchcock, Tom Walsh, Glenn Worf, Ian «Ianto» Thomas, Robbie McIntosh, Imelda May o Katie Kissoon, entre muchos otros. Un auténtico «dream team» al servicio del guitarrista sin púa, que arrancará la gira de presentación del disco en España el próximo mes de abril (actuará en Barcelona, Valencia, Madrid, Córdoba, La Coruña y Pamplona).

Su nuevo álbum es tan bonito como los últimos, pero más excitante. ¿Tocará todas sus canciones en su próxima gira?

Muchas gracias. La verdad es que a mí me gustaría hacerlo, pero me temo que entonces habría gran parte del público que se quedaría insatisfecho, porque no daría tiempo a tocar mis viejos clásicos, que son muchos. Además, me lo paso muy bien tocándolos, a veces cambio alguna cosa de ellos para retarme a mí mismo. De todos modos, no me como mucho la cabeza. Nunca se puede contentar a todos. Seguro que en su periódico pasa igual. Si dicen algo a favor de la izquierda, cabrean a la derecha, y si dicen algo a favor de la derecha, entonces quien se enfada es la izquierda

El álbum es realmente diverso, hay rock, funk, blues, ska, jazz, country... ¿Siente más libertad que antes para combinar distintos géneros en un mismo disco?

Yo siempre he sentido libertad para ir donde quiera. Y ahora más, porque mi banda actual es absolutamente capaz de ir en cualquier dirección. No imagino ningún género que no puedan tocar

El título del disco evoca la vida viajera del músico. Y veo que va a dar ochenta conciertos en seis meses. ¿Alguna vez se ha sentido incómodo estando demasiado tiempo fuera de casa?

Bueno, alguna vez, pero en general disfruto la vida de la carretera. Además, hay músicos que se ven obligados a actuar todas las noches del año, así que me considero un tipo muy afortunado

Obviamente será una coincidencia, pero la línea vocal del primer tema, «Trapper Man», me recuerda horrores a Bo Diddley.

(La tararea) Pues... ¡Pues es cierto! Supongo que no se puede escapar de la influencia de los maestros. Especialmente de los mejores, como Diddley.

¿Cuál es su rockero clásico favorito?

Quizá sea un poco obvio, pero creo que Chuck Berry. De la escena rockabilly original, era el que mejor escribía. También me gustaban mucho Elvis, Buddy Holly y Jerry Lee Lewis. Después me conquistaron los grupos del movimiento «Beat» y Bob Dylan. Me convertí en un auténtico fanático de Dylan.

Algunos de los mencionados tenían un estilo poco ortodoxo con su instrumento, igual que usted. Una vez dijo que se considera un músico «caótico». Lograr un caos controlado, ¿no es la clave para ser único?

Totalmente de acuerdo. Nunca he intentado corregir mis hábitos ni imitar o aprender a tocar como otros músicos. Intento escuchar mi voz interior, esa es la que me dice que toque de una manera determinada. Por eso, una de las razones de que este disco sea tan diverso es que esa voz me ha guiado por múltiples direcciones.

¿Quedaron muchas ideas o canciones descartadas?

¡Muchísimas! Podría haber seguido mucho más, pero entonces se hubiera retrasado la gira... y, en fin, que hay que parar en algún momento (risas).

Publica el disco con su propio sello, British Grove. ¿Planea grabar a otros artistas?

Es bonito publicar con tu propio sello, pero la distribución la hace una multinacional, así que en realidad no hay mucha diferencia. La verdad es que no tengo idea de grabar a otros artistas, no entra en mis planes dominar la industria discográfica (risas). Pero sí que tengo abiertas las puertas de mi estudio a quien quiera grabar en él. Estoy muy orgulloso de él, lo amo. Es un sitio fantástico para trabajar.

A muchos músicos británicos les preocupan las consecuencias que pueda tener el Brexit en sus giras. ¿A usted también?

¡Claro! Pero no sé lo que va a pasar, sólo soy un músico.

¿Ha perdido la esperanza en una marcha atrás de último minuto, o de otro referéndum?

El pueblo británico está muy dividido. ¿Qué se puede hacer, con millones de personas a favor y millones de personas en contra? Demasiado para un guitarrista.

Pues hablemos de guitarras. Gibson y Fender le han fabricado modelos personalizados. ¿Cómo ve la mala situación financiera de estas marcas? Dicen que las guitarras baratas de China rompen el mercado.

Conozco la situación, pero no sé si es por culpa de las guitarras chinas. Y te diré una cosa, he tocado guitarras preciosas de Fender y Gibson, pero a mí me encanta cualquier guitarra. Siempre me han gustado las baratas, tanto como las caras. Me encantaría tocar una guitarra china.

Cuando los Dire Straits entraron en el Salón de la Fama del Rock and Roll, usted no fue a la gala. ¿Por qué?

Es algo complicado. Le explicaron a mi manager que tendría que ir con antelación, asistir a esto y aquello, conceder entrevistas, dar ruedas de prensa... y yo estaba muy ocupado grabando este disco y preparando el musical de «Local Hero» que voy a estrenar. Además, lo del Salón de la Fama es una cosa para los fans.

¿Volvería a tocar con su hermano? Él ha dicho que está dispuesto.

No he pensado en ello. Creo que en términos musicales he avanzado mucho más. Seguir creciendo como músico es muy importante para mí.

Sé que le encanta el vino tinto español, ¿no le gustaría crear su propia marca, como han hecho otros músicos?

Amo el tinto, es como beber historia. Me gusta mucho el Valbuena. No sé si me gustaría tener mi propia marca, pero de lo que estoy seguro es de que lo que más me gustaría sería el proceso de selección. Creo que me tiraría un par de años probando cientos de vinos, ¡sería una decisión muy importante! (risas).