Bobby Hutcherson tocando el vibráfono en uno de sus conciertos
Bobby Hutcherson tocando el vibráfono en uno de sus conciertos - ABC

El maestro del vibráfono Bobby Hutcherson muere a los 75 años

Un enfisema terminó por quitarle la vida a este excepcional músico de jazz que colaboró con algunos de los más reconocidos intérpretes de su tiempo

MadridActualizado:

El vibrafonista Bobby Hutcherson, murió ayer a los 75 años en su casa de Montara en California. La muerte le llegó «después de su larga lucha con el enfisema» según ha explicado el portavoz de la familia.

Con «Hutch» se marcha un maestro del vibráfono (instrumento musical de percusión similar al xilófono pero formado por una serie de placas de metal y con un tubo resonador colocado en vertical debajo de cada placa), un innovador de talento puro. Se trataba de uno de esos músicos para los que todo parecía fácil y que era capaz de resolver con simplicidad y gran musicalidad incluso la frase más intrincada.

Junto con Lionel Hampton y Milt Jackson, Hutcherson ha escrito la historia de este instrumento. Es un excepcional artista recordado no solo por haber trabajado con otros músicos de gran reconocimiento como Andrew Hill o Eric Dolphy, sino también por su eclecticismo a la hora de componer, su calidad como músico de jazz y sus discos propios que aunque no son muchos dejaron una profunda huella.

Nacido en Los Ángeles en 1941, Hutcherson se hizo un nombre en el mundo del jazz a principios de los 60 en Nueva York donde fue uno de los pioneros en la introducción del vibráfono en las orquestas. A partir de 1963 firmó con la discográfica Blue Note junto a Andrew Hill y Jackie McLean, en la tarea de ayudar al sello a experimentar y encontrar nuevos sonidos.

Su primer álbum como líder de una banda salió en 1965 bajo el nombre de «Dialogue» el mismo año en que se publicaba uno de sus grandes éxitos «Little B´s Poem». A lo largo de su carrera colaboró con artistas de la talla del Eric Dolphy, Harold Land o Herbie Hancock. Después de un problema con las drogas en 1967 se mudó a Los Ángeles donde continuó trabajando con Blue Note hasta 1977. Después de que su influencia se esparciera y germinase en el mundo del jazz, en 2014, a pesar de su frágil salud, Hutcherson grabó un último disco, «Enjoy the view», con el mismo sello discográfico.