Lang Lang, el mago del piano

A pesar de su juventud, el pianista ha conseguido hitos como ser la estrella de la Ceremonia Inaugural de los Juegos de Pekín

M. E. ALONSO/ VIRGINIA CARRASCO
MADRID Actualizado:

Estaba sentado frente a la televisión viendo «Tom y Jerry» cuando Lang Lang quedó prendado al escuchar la música que el famoso gato intentaba interpretar a pesar de las continuas intervenciones de su pequeño amigo. Estaba escuchando, sin saberlo, la «Rapsodia Húngara 2» de Franz Liszt interpretada por el célebre Vladimir Horowitz.

Ese día le dijo a sus padres que quería tocar el piano, contaba con tan sólo dos años. Hoy, a sus 29 años, el pianista chino Lang Lang, cuyo primer nombre significa «brillante y luminoso», y el segundo, «educado»; se ha constituido en un auténtico fenómeno de masas.

A pesar de su juventud, Lang Lang, que ya ha publicado su autobiografía, ha conseguido levantar de sus asientos a los 30.000 espectadores que abarrotaban el Festival de Ravinia de Chicago, ser la estrella de la Ceremonia Inaugural de los Juegos Olímpicos de Pekín, un evento histórico que siguieron más de 5.000 millones de personas en todo el mundo, y tocar para el mismísimo Barack Obama.

Es un artista con un don recibido en la lotería del universo, pero que además, es consciente de cómo la excelencia hay que ganársela con disciplina, trabajo.