Alan Lech interpreta en «Bohemian Rhapsody» a Paul Prenter, el villano
Alan Lech interpreta en «Bohemian Rhapsody» a Paul Prenter, el villano - ABC

El Judas de Queen, el exnovio que vendió a Freddie Mercury por 32.000 libras

Paul Prenter, el que fuera pareja del cantante y mánager de la banda, vuelve a estar en el punto de mira de los fans al rememorarse su negativa influencia en la música del grupo y la alta traición que perpetró contra el cantante

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«Bohemian Rhapsody», la película sobre Freddie Mercury y Queen, ha tenido un enorme éxito de público y ha vuelto a poner hasta en la sopa a una banda que siempre estuvo arriba, en realidad, gracias a sus archiconocidos hits. Pero este filme también nos ha permitido conocer la intrahistoria y los personajes secundarios de un grupo con una trayectoria tan excepcional. Hoy llega el turno de presentaros al gran traidor en la vida de Freddie Mercury, al gran villano del filme: Paul Prenter.

Este señor trabajaba, según cuenta Infobae, en una radio de Belfast pinchando música soul, cuando no se sabe bien si nocturnamente o cómo asistente de mánager pero entabló relación con Freddie Mercury allá por 1975. Y esto fue a más porque hasta acabar conviritiéndose en su amante, su asistente personal y en el manáger.

La película pone el foco en la mala influencia de Prenter sobre Mercury, relacionándolo con su origen de vínculo con las drogas, sin embargo, lo que sí es cierto es que su papel en el grupo tiene un momento clave que es cuando Queen publica el peor disco de su carrera, «Hot Space», en 1982, del que solo se salva el «Under pressure» junto a David Bowie.

Según publica «Metro», el sonido del disco horrorizó a Brian May y Roger Taylor, y el primero lanza balones artísticos fuera y culpa a Prenter de las malas decisiones tomadas por el grupo. Y, como dice Infobae, muchos ven a Prenter como el Yoko Ono del grupo. En los foros de fans, cuando se refieren a él no le llaman Pretner sino Judas y el demonio, y no hace falta aclarar que se refieren a él porque todos lo consideran así.

¿Y todo esto porque? Porque llegaría la gran bajeza cometida por Pretner que supuso que Freddie Mercury no le hablara de por vida. Antes, Prenter, además de tener una relación íntima con Mercury, denunció al anterior mánager frente a los otros tres miembros del grupo porque les dijo que Mercury estaba preparando un disco en solitario a sus espaldas, algo que luego seis años después sí hizo Mercury con él a los mandos como mánager del grupo.

La carrera de Prenter con Queen fue de 1977 a 1985, pero, una vez fue despedido, ya en 1987, se lanzó a los tabloides a contar las interioridades de Mercury. Prenter vendió a su viejo amigo por 32.000 libras. En su portada, «The Sun» fue publicando primero que dos amantes de Mercury habían muerto de sida, al día siguiente dijo literalmente «es más fácil que Freddie camine sobre las aguas que verlo salir con mujeres», y al siguiente el periódico sensacionalista titulaba «Todos los hombres de la reina», una doble página con Mercury con distintos hombres cuando nunca se había producido una declaración pública por su parte reconociendo su homosexualidad. Imaginen la repercusión de todo esto. Prenter, por si fuera poco, también contó que Mercury se había hecho los análisis para ver si había contraído el el sida y que dio negativo. Luego ya saben lo que pasó.

Según cuenta Infobae, las motivaciones de Prenter, que en «Bohemian Rhapsody» ya le señalan como el «malo», pudieron ser el rencor contra Mercury porque este estaba en pareja con Jim Hutton y también el dinero, las ganas de ser famoso... El villano justificó esta actuación diciendo que los periodistas le habían sometido a una presión insoportable.