Juan Diego Flórez: «Me voy a convertir en el «bis-man»»

SUSANA GAVIÑAMADRID. La llegada de Juan Diego Flórez a Madrid se esperaba con gran expectación. Los motivos eran muchos: desde su reciente debut en «Rigoletto» de Verdi en Lima -al que acudieron los

SUSANA GAVIÑA. MADRID
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La llegada de Juan Diego Flórez a Madrid se esperaba con gran expectación. Los motivos eran muchos: desde su reciente debut en «Rigoletto» de Verdi en Lima -al que acudieron los directores de los principales teatros del mundo-, y que coincidió con su multitudinario matrimonio religioso con Julia Trappe -«fueron realmente dos debuts», bromeó el cantante-, a la interpretación que ahora le ha traido a Madrid, «Orfeo y Eurídice» de Gluck, ópera que aborda por primera vez a partir del martes en el Teatro Real.

Pero, sin lugar a dudas, la principal atracción era que el tenor narrara en primera persona su última hazaña lírica: el «bis» que, hace tan sólo unas semanas , tuvo que realizar en el Met de Nueva York del aria «Ah, mes amis» -con nueve Do de pecho- de «La hija del regimiento» de Donizetti. Un hito histórico que rompía con la férrea norma del teatro neoyorquino, asumida desde hace décadas, que prohíbe repetir un aria, quebrantada tan sólo por otro gran tenor en el pasado, Luciano Pavarotti, en 1994, con la ópera «Tosca».

De Pavarotti a Chaliapin

Pero algo que, sin lugar a dudas, es excepcional, parece que está empezando a convertirse en una costumbre para el tenor peruano, que ya había roto esa misma norma -con la misma ópera y aria- en otro templo de la lírica, la Scala de Milán, en 2007. En él, el mismísimo Arturo Toscanini, director residente en la Scala entre 1898 y 1908, había impuesto esta prohibición y desde entonces tan sólo la había roto, en 1933, el célebre bajo ruso Feodor Chaliapin con «El barbero de Sevilla». Tuvieron que pasar más de setenta años para que lo hiciera el tenor peruano, considerado actualmente una de las mejores voces del mundo, opinión avalada por el ya fallecido Pavarotti y Plácido Domingo.

Relajado y rodeado de «amigos», como Antonio Moral, el director artístico del Teatro Real; Jesús López Cobos, director musical; y las sopranos Ainhoa Garmendia (Eurídice) y Alessandra Martinelli (el Amor), Flórez rememoró ayer su experiencia en el Met. «Mi éxito personal fue el «bis» en la primera función, algo que ya pasó en la Scala, y que no se puede hacer. Sin embargo, el director artístico del Met me había dicho que, si se producía la coyuntura y el público lo pedía, podía cantarlo». A lo que añadió, entre risas: «Me voy a convertir en el «bis-man»(hombre del bis), o mejor dicho, en el «bis-boy» (chico del «bis»)», rectificó rápidamente. A lo que Moral replicó, bromeando también, que si en Real sucede eso, «tendrá que repetir la ópera completa de Gluck».

Mayor concentración

Para esta interpretación de «Orfeo y Eurídice», que Flórez afronta por vez primera y que interpretará en versión de concierto, el cantante llega con la ventaja de tener «el francés en la cabeza», pues es ésta la versión elegida -escrita para tenor- por el director musical, Jesús López Cobos, y no la italiana -compuesta para mezzo soprano-. «Es una ópera con momentos bellísimos pero también contiene una parte muy aguda. Es difícil, larga y requiere de gran expresividad. Por todo esto me gusta, ya que supone un reto y un desafío para mí», afirmó el tenor.

Si bien el no hacerla en versión escenificada, «obliga a tener una mayor concentración», Flórez considera que esta ópera «se presta muy bien a ser cantada en concierto porque es bastante estática, a excepción del III acto, donde hay más acción». Y a la hora de interpretar su personaje de Orfeo, propone una vía intermedia: «Es una combinación entre el mito y una persona real. Un hombre enamorado que, en sus delirios, intenta rescatar a su amada pero por un error provoca la muerte de ella».

Entre los futuros y numerosísimos proyectos del tenor se encuentran sacar al mercado próximamente el disco «Bel canto Spectacular» (DG), en el que interpreta dúos con Domingo, Netrebko y Barcellona, entre otros; presentar «Rigoletto» en la Ópera de Dresde (volverá a cantarla en el Teatro Real la próxima temporada); y ofrecer un recital en París, el 8 de julio, junto al tenor mexicano Rolando Villazón.

Proyecto Abreu en Perú

A ellos se suma el deseo de impulsar en su país el Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles, creado por José Antonio Abreu en Venezuela, y que acaba de resultar galardonado con el premio Príncipe de Asturias de las Artes. «Me interesa mucho que algo así pase en Perú. De momento hay un brote pequeño, y conversaciones con el gobierno. Está a punto de aprobarse una ley para legitimar la ayuda del gobierno al proyecto de Abreu».