Ai Weiwei, bailando el «Gangnam Style» - REUTERS

Ai Weiwei también baila el «Gangnam Style»… pero con esposas

Aprovechando el éxito de la canción del rapero surcoreano PSY, el artista y disidente graba una parodia para denunciar la persecución y censura del autoritario régimen chino

CORRESPONSAL EN PEKÍN Actualizado:

Atento a los fenómenos de moda, el artista y disidente chino Ai Weiwei también ha sucumbido al baile del caballo de “Gangnam Style”, la canción del rapero surcoreano PSY que hace furor en todo el mundo y cuyo vídeo ya ha sido visto más de 530 millones de veces en YouTube.

En una parodia que parece grabada con sus amigos en el jardín de su casa-estudio en Caochangdi, a las afueras de Pekín, el orondo creador se marca unos pasos de baile que, si bien no le aseguran un futuro muy prometedor si deja el mundo del arte, al menos sí arrancan unas sonrisas. Ataviado con una chaqueta y unas gafas de sol al más puro “estilo Gangnam”, el siempre combativo Ai Weiwei también tiene tiempo y energía para deslizar una nada velada crítica al autoritario régimen chino.

Para recordar los casi tres meses que pasó detenido e incomunicado el año pasado, el artista de barba puntiaguda se contonea luciendo en su muñeca unas esposas que, en algunos momentos del vídeo, lo encadenan a uno de sus compañeros de baile. Una denuncia bastante sutil del proceso judicial que se sigue contra él por presunta evasión fiscal y que, para obtener la máxima repercusión posible en todo el mundo, se aprovecha del “bombazo” global de “Gangnam Style”.

Internautas chinos contra la censura

Para más inri, la parodia protagonizada por Ai Weiwei se titula “Caonima Style”, un término que se ha convertido en el himno de los internautas chinos contra la censura. Literalmente, significa “hierba, barro, caballo” y se puede traducir como “llama”, el famoso animal que puebla los Andes, pero en mandarín también suena como el malsonante insulto “jode a tu madre”.

De hecho, el artista ya grabó en noviembre del año pasado otro vídeo donde cantaba “Cao ni ma” y hasta se ha fotografiado desnudo con una pequeña llama de peluche cubriéndole los genitales, otra burla a la acusación por pornografía que pesa sobre él por posar junto a varias mujeres sin ropa.

Hijo de un poeta represaliado durante la “Revolución Cultural”, Ai Weiwei fue asesor del Estadio Olímpico “El Nido” de Pekín y ha expuesto sus obras en prestigiosas galerías como la Tate de Londres. Pero el autoritario régimen de Pekín no ha parado de acosarlo desde que empezó a señalarse con sus ácidas críticas políticas y denunciando la corrupción reinante, ya que a sus 55 años se erige como la voz más combativa de China.

En 2009 tuvo que ser operado de urgencia después de que la Policía le abriera la cabeza por investigar el derrumbe masivo de escuelas durante el terremoto de Sichuan por su construcción con materiales de mala calidad. Su estudio de Shanghái fue demolido en diciembre de 2010 y en enero del año pasado se canceló su primera muestra en China. A principios de abril de 2011, fue arrestado en el aeropuerto de Pekín y pasó 81 días detenido e incomunicado. Investigado por bígamo y pornógrafo, las autoridades le acusan de haber defraudado a Hacienda, pero él se declara inocente y achaca la persecución que sufre a su activismo como disidente.