Galaxia de ilusiones

Por ANTONIO MORALES «JUNIOR»
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Con Fernando Arbex, aparte de la amistad que nos unía, no en balde es el padrino de mi hijo Antonio, he vivido una de las etapas más importantes profesionalmente de mi vida, la de Los Brincos. Fueron cuatro años repletos de éxitos y aún hoy siguen escuchándose por encima de las modas y el tiempo. Gracias a él empecé a crear mis propias canciones. Antes hacía versiones. Eran años en los que cualquier canción que salía de nosotros se convertía en un éxito. De los cuatro, era el que tenía más chispa. Era un ilusionista experto en inventar, que lograba engancharnos a los demás, que no conocía el pesimismo. Con su desaparición se pierde a un ser creativo y emprendedor que vivía en una galaxia de ilusiones. La vida le ha dado una puñalada.