Robert Stigwood con los Bee Gees
Robert Stigwood con los Bee Gees - Associated Press

Fallece Robert Stigwood, mánager de los Bee Gees y productor de «Fiebre del sábado noche»

También llevó al cine «Jesucristo Superstar», «Grease» y «Evita». El anuncio de su muerte lo realizó, a través de Facebook, Spencer Gibb, hijo de Robin Gibb

MADRIDActualizado:

Robert Stigwood fue uno de los principales impulsores del acercamiento entre los mundos del cine y el teatro al rock. Supo trasladar todo ese movimiento nuevo que se gestó en los sesenta, protagonizado por jóvenes melenudos, a Broadway y la gran pantalla. Y lo hizo, además, con gran éxito.

Nació en Australia, pero a mediados de los años cincuenta se trasladó al Reino Unido, donde fundó una agencia teatral. Sin embargo, su empeño en hacer triunfar como cantante a uno de los actores de su firma, John Leyton, llevó a Stigwood a convertirse en productor musical. De esta forma creó una forma de negocio totalmente novedosa: grababa a sus artistass de forma independiente y después ofrecía la grabación a algún sello discográfico. Además, se encargaba de controlar todas las facetas concernientes a sus músicos.

En 1966 comenzó a trabajar con el grupo Cream, en el que militaban Eric Clapton, Jack Bruce y Ginger Baker, a quienes produjo su primer álbum, a la vez que tuvo una relación pasajera con The Who, justo cuando grabaron uno de sus temas emblemáticos de sus comienzos, «Substitute». Un año más tarde fusionó su empresa con NEMS, la de otro célebre empresario musical, Brian Epstein, mánager de los Beatles, pero la muerte de este último le llevó a crear en solitario The Robert Stigwood Organisation (RSO), que llegó a ser promotora de artistas como David Bowie o Rod Stewart, además de mánager de Eric Clapton y el supergrupo Blind Faith. También comenzó a trabajar con la banda que más porcentaje le debe de su éxito, los Bee Gees. En 1967, además, llevó a escena el musical sobre la vida hippie «Hair», primero en el llamado off-Broadway y un año después en el Biltmore Theater de Broadway, donde alcanzó a las 1472 representaciones antes de viajar a otra ciudades del planeta.

Esa fue su primera incursión en el teatro, a la que seguiría «Jesucristo Superstar» en 1971, que después coproduciría para el cine en 1973. También se encargó de convertir en película la ópera rock ideada por The Who, «Tommy», (1975). En esos años su labor resultó fundamental para relanzar las carreras de Eric Clapton, tras un época sumido en las drogas, y de unos casi desaparecidos Bee Gees.

Esta banda tuvo un papel fundamental en el que sería uno de los mayores como productor de Stigwood, «Fiebre del sábado noche» (1977), protagonizada por John Travolta. Un año más tarde produjo «Grease» y el musical «Evita», que en 1996 también llevaría a la gran pantalla con Madonna en el papel principal. No todo fueron éxitos. Conoció algunos sonoros fracasos de taquilla, como los del filme «Sargento Pepper» o las secuelas de «Fiebre del sábado noche· y «Grease».

El anuncio de su muerte fue dado por Spencer Gibb, hijo de Robin Gibb, a través de su cuenta en Facebook, donde puso de manifiesto el apoyo de Stigwood a la banda de su padre: «Fue la fuerza impulsora detrás de la carrera de los Bee Gees».