Estreno de «Juventus» de García Abril

ANTONIO IGLESIAS
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Las Juventudes Musicales de España que preside Jordi Roch, entre los actos que a lo largo del presente año realiza, conmemorando los cincuenta años de su fundación, encargó a nuestro prestigioso Antón García Abril, la escritura de una obra: el «concerto» para dos pianos y orquesta, «Juventus», a cuyo estreno en Madrid acabamos de asistir con una buena entrada en el Auditorio. Fueron sus intérpretes, la Jonde (Joven Orquesta Nacional de España), dirigida por Josep Vicent, con la colaboración de los pianistas Iván Martín y Daniel Ligorio, hacia quienes van los más sinceros elogios por una labor traductora de claridad lograda en sus difíciles cometidos, una vez resueltos y comprendidos en una buena unidad técnica.

«Juventus», la más reciente página sinfónica que escuchamos de García Abril, afirmándose en su querida estética, bien podría constituirse en resumen de unos postulados, cediendo un peso específico a los dos teclados, definidores ya hoy en día de aquellas características de su acusada personalidad, con detalles como el arabesco que adorna determinadas notas de sus melodías o el oscilante juego de lo bimonal, prosiguiendo una trayectoria que cuida mucho del excelente talle orquestal, aquí muy sometido al dictado pianístico. De manera personal, lamento la falta de un texto literario en obra que festejaba una efeméride, en el cual, por ejemplo, podría haber alguna referencia a cuanto se dijo en el entreacto desde el palco escénico, por Jordi Orch, Luis Alberto de Cuenca, Cristóbal Halffter y Joaquín Achúcarro, utilizando una megafonía de pésimos resultados.

Antes de «Juventus», escucharíamos «Short Ride in a Fasta Machine», brevísima fanfarria de apenas cinco minutos de duración, del norteamericano, John Adams, una aceptable nada sobre un breve germen de sesgo rítmico. La segunda parte la llenó Igor Strawinsky, con su siempre genial «Petrushka», de la que logró una interpretación muy solvente Josep Vicent, durante la cual brillaron los «soli» de la flauta, trompeta, en un largo etcétera, apreciación merecida por los «profesores» de la Jonde. El éxito fue muy grande, compartido con la presencia de García Abril desde el escenario.