La cantante israelí Achinoam Nini, Noa
La cantante israelí Achinoam Nini, Noa - ABC

Noa: «Escuchar la música de Bach te hace creer en Dios»

La israelita añade letra a piezas clásicas del músico alemán en «Letters to Bach»

MadridActualizado:

El nuevo proyecto musical de Noa, titulado «Letters to Bach», adapta doce piezas instrumentales de Johann Sebastian Bach, a las que la cantante y compositora de origen yemenita agrega letras propias en inglés y hebreo, inspiradas en temas tan diversos como la tecnología, la religión, el calentamiento global, el feminismo, la eutanasia, el conflicto palestino-israelí y las relaciones en la era de las redes sociales. Un trabajo producido por el jazzista Quincy Jones y arreglado para guitarra por su fiel colaborador Gil Dor, que se publica el próximo 15 de marzo y para la que ya tiene dos citas con el público español: Gerona (Auditori, 27 de abril) y Barcelona (Teatro Barts, 28 de abril).

—¿Cómo surgió la idea de poner letra a la música de Bach?

—Gil Dor y yo llevamos colaborando casi 30 años e intentamos que cada proyecto que hacemos sea diferente para mantener el interés tanto para nosotros como para el público. Todos nuestros álbumes están dedicados a un tema distinto. Y Bach es uno de nuestros compositores favoritos y una gran inspiración para todos los músicos del mundo y también para nosotros. Empecé a escribir letras para la música de Bach hace muchos años, desde el Ave María de Bach/Gounod que apareció en mi primer disco que produjo el guitarrista Pat Metheny, y que se convirtió en una especie de símbolo a la hora de derribar muros entre culturas. Bach es un puente entre culturas, religiones y pueblos porque su música cruza fronteras y la gente de todo el mundo puede disfrutar de su música como si fuera propia. Por ejemplo, yo soy israelí, me crié en América y mi familia es de Yemen. ¿Qué relación tengo yo con un compositor alemán que nació hace más de 300 años? La conexión es evidentemente la música. Y su extraña belleza es casi sublime. La música de Bach te hace creer en Dios aunque no creas en él.

—Hábleme del repertorio que ha incluido en el disco.

—He incluido piezas instrumentales que me gustan (Badinerie, Siciliana, largo del concierto número 5 para piano en mi menor, varias Invenciones, Ave María, ...) y que pensé que podría cantar aportando una idea ingeniosa o inteligente a la letra. A mí se me da bien escribir letras, por eso no me permitiría poner palabras al gran Bach si no pensara que tengo algo que decir. Además, una de las novedades de este álbum es que hemos escogido piezas totalmente instrumentales; me gusta la idea de crear canciones a partir de composiciones instrumentales. Las piezas suenan casi como musicales de Broadway o a rap o scat... Se trata de coger diferentes géneros y conectarlos con Bach.

—El disco trata temas diversos, ¿desde qué punto de vista los aborda?

—Por ejemplo, el feminismo y el conflicto palestino-israelí los abordo en «Look at me». Yo vivo en Israel y trabajo con muchas mujeres israelíes y palestinas que están empeñadas en derribar ese muro que nos separa. Ellas han sido mi fuente de inspiración. Las mujeres tienen un gran talento para ver a través del otro lado del muro. Las mujeres lo ven todo y se fijan en los detalles. Y no se dejan engañar por el humo. Son muy curiosas y muy penetrantes. Definitivamente, las mujeres tienen que tener un papel mucho más activo en la resolución de conflictos.

—¿Teme la crítica del mundo clásico?

—Hasta ahora sólo hemos recibido felicitaciones del mundo clásico. David Fray y Dover Shy, pianistas clásicos, hablan maravillas del disco. También hemos recibido elogios de uno de los críticos clásicos más feroces e importantes de Israel, que me dijo: «Si Bach estuviera vivo, le encantaría este trabajo». Nos hemos mantenido fieles a la música de Bach, hemos respetado sus armonías y melodías, así que los clásicos no pueden quejarse. Es un Bach perfecto y los músicos y críticos lo notan y lo disfrutan. Aunque siempre habrá alguien que lo critique.

—Usted tiene una relación muy especial con el público español.

—Sí, el público español es muy sensible, tiene mucha conexión tanto con la letra como con el ritmo. Además también están mis colaboraciones con Serrat, Sabina, Bosé... Voy a conmemorar mi trigésimo aniversario en el mundo de la música el año que viene y quiero que se haga en el Palau de la Música. Es mi sala favorita.