Entre el miedo y la alegría

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El DVD del concierto del West-Eastern Divan en Ramala es un documento histórico, pero también el retrato emocionante de las vivencias de jóvenes divididos por la religión, aunque unidos por la música. Sus primeros minutos encogen el corazón. Arranca cuatro días antes de la cita en la ciudad palestina: en Wiesbaden, donde todavía algunos se plantean si participar o no en el concierto. El miedo sobrevuela por encima de ellos. De los israelíes, que tienen prohibido pisar suelo árabe, y de los árabes, que saben que a su vuelta, en sus países de origen -Siria, Libano, Egipto- pueden sufrir fuertes presiones por su participación en el concierto. La seguridad es el principal escollo que deben afrontar y por ello deben partir a Ramala divididos en dos grupos: mientras los israelíes y españoles viajan con destino a Tel Aviv, los árabes vuelan hasta Ammán, capital de Jordanía, y desde allí viajan en autobús -junto a Marian Said- con destino a Ramala, donde se encontrarán todos. Desde el autobús se puede ver el muro levantado por Sharon, el miedo, las lágrimas y la alegría se refleja en las caras de los músicos, que tocarán ante toda la sociedad civil de Palestina. «El concierto no es la solución para la paz, pero sí una demostración de que se puede hacer algo», afirma Daniel Barenboim.