Uno de los billetes encontrados
Uno de los billetes encontrados - THE ARGUS

Encuentran más de un millón y medio de euros de la Segunda Guerra Mundial en la sastrería de Churchill

Se trata de 30 fajos que contienen 30.000 libras esterlinas que estaban escondidos en el suelo de lo que parece ser uno de los establecimientos de Bradleys, la gran firma de moda por la que pasaron el primer ministro británico y su mujer

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Los trabajadores de la construcción que estaban remodelando un establecimiento en la ciudad costera de Brighton (Reino Unido) no daban crédito a lo que acababan de descubrir. Un hueco escondido en el suelo quedaba al descubierto; en su interior, treinta fajos de billetes de entre una y cinco libras.

Todos ellos tenían una tinta azul, característica de la emisión de emergencia que realizó el Banco de Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial. Se calcula que el valor actual del dinero hallado es de alrededor de un millón y medio de libras (más de un millón setecientos mil euros).

En aquella época y hasta 1973, el establecimiento era Vestidos Bradleys, igual que la firma de un reputado modisto y peletero londinense por cuyas manos pasaron clientes de la talla de Winston Churchill y su mujer, la familia real británica o la actriz Brigitte Bardot.

Siguiendo el rastro del apellido hasta la actualidad, se ha encontrado a Howard Bradley, el último heredero de la familia y de su negocio, que él ha continuado con una tintorería en Milton Keynes, al norte de Londres. «Estoy en ''shock", pero muy emocionado», narraba Bradley a la CNN.

También contaba al diario local The Argus que la tienda de Brighton podría haber formado parte de la empresa familiar: «Probablemente. Teníamos una serie de sucursales fuera de Londres». «Podemos rastrear nuestra historia familiar hasta el año 1300 y tenemos raíces judías también -explica Bradleys- Obviamente, durante la Segunda Guerra Mundial (...), con todo lo que ocurría en Alemania, debían estar muy preocupados. Y cuando vieron la derrota en Dunkerque (...) puedo imaginar que se pusieron en lo peor (...). No culpo a nadie por haber tomado precauciones».

El padre de Bradley y su tío regresaron a casa en 1944. Sin embargo, se desconoce el motivo por el que ningún miembro de la familia volvió a la tienda para reclamar el dinero, que en la actualidad se encuentra custodiado por la policía.