DANIEL G. LÓPEZ  Dulce Pontes, durante un concierto
DANIEL G. LÓPEZ Dulce Pontes, durante un concierto

Dulce Pontes: «Por suerte, la música es mucho más que un simple entretenimiento»

Dulce Pontes ha sido la gran embajadora del fado en España. Hoy son muchas las fadistas que nos visitan, y muchas de ellas atesoran un nivel envidiable, pero cuando hace once años esta mujer nacida en

PABLO MARTÍNEZ PITA. MADRID.
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Dulce Pontes ha sido la gran embajadora del fado en España. Hoy son muchas las fadistas que nos visitan, y muchas de ellas atesoran un nivel envidiable, pero cuando hace once años esta mujer nacida en la población portuguesa de Montijo se paseaba por nuestra geografía, no tenía a favor ni a su propia audiencia: «Cuando grabé en 1993 el disco «Lágrimas», era un sacrilegio en mi país cantar temas de Amalia Rodrigues -cantante emblemática del género-. A nadie le interesaba»

Con la tranquilidad y dulzura que impone su nombre y ese idioma que parece inventado para el «saudade», Dulce Pontes acaba de llegar a Madrid para presentar, dentro del festival Los Veranos de la Villa, el disco que editará en otoño y que lleva por título «O coraçao tem tres portas» («El corazón tiene tres puertas»): «Estas tres puertas representan para mí el fado, el folclore frente a la música popular portuguesa, y la música medieval. Contiene temas originales, otros antiguos y versiones revisadas, y sobre todo con instrumentos de nuestra tierra, sin ningún tipo de artificio. Es una aventura muy bella, que me sirve de reflexión sobre toda mi experiencia, y de los últimos años que han sido difíciles en el terreno personal. Tengo el privilegio de poder cantar lo que quiera para llegar al público».

Este trabajo, que se ha saltado las reglas habituales de primero lanzar el disco y luego hacer la gira y la promoción, llega después de un álbum grabado en 2003 al lado del compositor Ennio Morricone, una experiencia que «me produjo una gran satisfacción en su momento, y aprendí muchísimo, pero bueno, yo soy portuguesa, y siendo así el mundo ofrece otros matices. Tratando con culturas como la africana o la brasileña me siento como en casa».

En cuanto al éxito que vive hoy el fado, avisa que existen ciertos riesgos por su masificación, «al fin y al cabo para interpretarlo bastan con tres músicos y ya está», pero tiene el lado positivo «de acercar a la gente a la música de raíz. Por suerte, la música es algo más que entretenimiento».

Esta noche, en el Centro Cultural Conde Duque, Dulce Pontes volverá a enamorar a la audiencia con su portentosa voz, y con una entrega que ella misma define al explicar cómo se siente cada vez que sube a un escenario: «Para mí es siempre como si fuera la primera y la última vez».