El también compositor actúa en el Teatro Nuevo Apolo
El también compositor actúa en el Teatro Nuevo Apolo - ERNESTO AGUDO

Diego Carrasco: «Al flamenco no puedes enjaularlo para cuatro cabales»

El guitarrista y cantaor celebra sus cincuenta años sobre los escenarios con «No m’arrecojo». Mañana lo presenta al público madrileño en un concierto en el que la acompañarán Manuel Carrasco, Estrella Morente, Joaquín Grilo y Jorge Pardo, entre otros

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Un cartel de la I Fiesta de la Bulería, de 1967, recordaba a Diego Carrasco que lleva medio siglo sobre los escenarios y eso había que celebrarlo a lo grande. «Cada vez que hemos levantado el teléfono nos hemos llevado una alegría», asegura sorprendido. Manuel Carrasco, Silvia Pérez Cruz, Alejandro Sanz, Joaquín Sabina, Remedios Amaya, Javier Ruibal, Arcángel o Miguel Poveda son solo algunos de los artistas que figuran en «No m’arrecojo». Mañana se presenta en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid con, entre otros, Manuel Carrasco, Estrella Morente, Joaquín Grilo y Jorge Pardo.

Es difícil definir en una palabra, etiquetar, a un personaje como Diego Carrasco. ¿Cantaor? ¿Músico? ¿«Showman»? ¿Compositor? «Durante mucho tiempo hubo una confusión conmigo y mucha gente, sobre todo los ortodoxos, creían que iba de cantaor por el mundo. Y no. Si he ido de alguna cosa ha sido de guitarrista al principio, cuando me tocó acompañar a los más grandes, a la Piriñaca, Tío Borrico o Chocolate. Cincuenta años después, puedo decir bien claro que me considero un cantautor gitano andaluz», sentencia. La primera vez que se escuchó su voz en un escenario fue porque el cantaor al que tenía que acompañar no apareció. «Ese día me pagaron más», asegura.

Pero Diego Carrasco es, por encima de todo, el tesorero del compás, capaz de ponerle un soniquete pegadizo a la constitución finlandesa. «Ese es un regalo de Dios, de tu barrio, del vino, del aire que respiras. Y de la familia», asegura el artista, mientras recuerda que sus genes vienen de los Peña de Lebrija, la familia de Lebrijano o Dorantes; y los Fernández de Jerez, de Tío Borrico o Terremoto.

Generación de oro

Compartió generación con Paco de Lucía, Camarón, Morente, Manolo Sanlúcar, Remedios Amaya, entre otros, y con muchos de ellos también rebeldía. «El flamenco tiene una fortaleza muy grande desde la base. Por eso lo que venga, lo que ahora se llama fusión, no le hace mal. El flamenco tiene que estar abierto, no puedes enjaularlo para cuatro cabales» explica.

Sus composiciones son la hierbabuena que aporta frescura a un guiso generalmente rancio. Pero detrás de esa guasa hay letras que impactan, como el «Dicen de mí», uno de las temas más amargos que grabó Camarón. Cuando se le pregunta por los malos momentos, acude a otro de sus temas: «Qué de luz me oculta el horizonte, que me pesa el manto de la noche, yo estoy cansado del compromiso de la juerga, yo quiero estar solito, solo con mis poemas».

Al futuro llega con una sonrisa y una aspiración. «Estoy cogiendo de nuevo la guitarra con ilusióna pesar de la artrosis», explica mientras muestra las manos. «Ahí me rebusco en los arcángeles morenos que tiene uno dentro para encontrar mi camino en la guitarra. Ella es mi alma y mi arma», concluye.