Diana Krall y Tony Bennett, durante la presentación de su disco
Diana Krall y Tony Bennett, durante la presentación de su disco - AFP

Diana Krall & Tony Bennett, elegancia a la máxima potencia

Hoy se publica su oda a los hermanos Gerswhin, «Love is here to Stay»

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Él, con traje gris y pañuelo rojo en la solapa, y ella, con vestido oscuro de lentejuelas, dieron el pasado miércoles un concierto íntimo (y muy caro, con entradas a 2.000 dólares) en la planta 65 del Edificio Rockefeller de Nueva York para presentar un trabajo colaborativo que tenían pendiente desde hacía mucho, mucho tiempo. Se trata de «Love Is Here To Stay», su primer álbum a dúo, en el que rinden homenaje a los clásicos más populares de los hermanos Ira y George Gershwin.

Apoyados por el Bill Charlap Trio (Bill Charlap al piano, Peter Washington al bajo y Kenny Washington a la batería), Tony Bennet y Diana Krall han firmado un disco tan elegante que resulta casi anacrónico. Dotado del excepcional refinamiento interpretativo de ambos, el álbum está compuesto de doce temas creados por los hermanos Gershwin entre los que destacan «My One and Only» y «I’ve Got A Crush on You», que ni Bennett ni Krall habían entonado nunca pese a sus decenas de colaboraciones con célebres artistas.

Bennett y Krall ya habían trabajado en una gira conjunta en el año 2000, además de en la grabación de varios duetos para los discos «Playin’ With My Friends» (2001) y «Duets: An American Classic» (2006) de Bennett. Pero nunca habían colaborado en un álbum completo.

Tenía que suceder

El repertorio de los Gershwin se antoja cómodo, pero inexcusablemente ideal para esta alianza. «Cuando Tony Bennett y Diana Krall cantan la música de los Gershwin, son de verdad el maridaje perfecto de consumados artistas de la composición y la interpretación», asegura en la nota de lanzamiento Danny Bennett, presidente y consejero delegado de Verve Label Group, además de hijo del cantante. «Es una de esas grabaciones que escuchas y te das cuenta de que tenía que suceder, era solo cuestión de meter a estos dos increíbles intérpretes en un estudio y ponerles delante el repertorio de los Gershwin».

«Love is here to stay», que verá la luz unos días antes de que se cumpla el 120º aniversario del nacimiento de George Gershwin, el próximo 26 de septiembre, reúne tres de los nombres más elegantes (Krall-Bennett-Gerswhin) de la música americana en un disco de clásicos tan incontestable que apenas necesita un mínimo de química interpretativa para brillar. Así que pueden imaginarse lo que ocurre cuando caen en manos de una pareja tan bien avenida.

Arranca con una «’S Wonderful» de delicioso aroma jazz, en la que uno puede imaginarse las miradas cómplices ante el micro mientras Krall frasea con énfasis el verso «you’ve made my life so glamourous» («has hecho que mi vida esté llena de glamur»), casi como dando las gracias a su maestro. El álbum continúa en la misma línea con «My one and only», para después ofrecer el único tema solista de Krall (Bennett también tiene otro para él solo, «Who cares?» en el cierre del disco), una crepuscular «But not for me» en el que, ciertamente, el veterano no tenía cabida alguna.

Un récord Guinness

Tras el tema titular «Love Is Here To Stay» llegan otros bonitos frutos de esta unión de fuerzas como «I Got Rhythm», «Somebody Loves Me», «Do It Again» y por supuesto «I’ve Got A Crush On You». Pero la verdadera joya de esta entrega discográfica posiblemente sea la versión a dúo de «Fascinating Rhythm», la primera grabación de Bennett allá por 1949, cuando utilizaba el nombre artístico de Joe Bari. La interpretación de esta canción fue precisamente el momento más álgido de su mencionado concierto en Nueva York, ya que al terminar sus últimos compases, un representante de los Récords Guinness subió al escenario para certificar que los 68 años y 342 días transcurridos entre la primera grabación del tema y esta nueva versión suponen el «plazo más largo que un mismo artista se ha tomado para reeditar una canción».

Bennett se toma las cosas con calma, eso está claro. De hecho, ha tardado la friolera de diez años en grabar y producir esta oda a los hermanos Gershwin. El caso es que a estas alturas, ya hubiera dado igual que «Love Is Here To Stay» hubiera visto la luz en 2028. Como dijo su hijo el pasado miércoles en el Edificio Rockefeller, «la calidad no tiene fecha de caducidad».