Enofestival 2012, hasta la última gota de música
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Enofestival 2012, hasta la última gota de música

Nacho Vegas, The Right Ons o Christina Rosenvinge fueron algunos de los nombres de un evento que combinó el buen vino con música en directo

madrid Actualizado:

Casar el aroma del buen vino con los ecos de la mejor música en directo en un festival en el corazón de Madrid. Con esta difícil misión nació la primera edición del Enofestival 2012 que se desarrolló el pasado sábado en la sala Box del Palacio de Vistalegre de Madrid. Un maridaje «enológico-musical» como lo definen sus organizadores, que sazonó un cartel con nombres como Nacho Vegas, Christina Rosenvinge o The Right Ons con un arsenal de catas de vino, pinchos de tortilla y tablas de ibéricos. Todo para ofrecer una alternativa «al clásico festival de cerveza y aglomeraciones», en palabras de sus organizadores.

Se antoja complicado construir un festival con encanto en pleno Madrid. Sin embargo, frente a otras propuestas veraniegas que cuentan con el plus de desarrollarse en parajes más rurales y menos concurridos como lo es la capital de España, los organizadores del Enofestival han intentado romper la maldición. Confiesan que la idea nació cuando se dieron cuenta de que jamás habían podido disfrutar de dos de sus placeres como el vino y la buena música en directo al mismo tiempo. Dicho y hecho, se embarcaron en la organización de un evento que les permitiera conjugar la enología con algunos de sus grupos preferidos. Así se sembró la semilla del Enofestival 2012, que por 27 euros la entrada entregó el pasado sábado horas de música en directo junto a una copa de vino gratuita a todo el que se acercó por el Palacio de Vistalegre.

Esta filosofía se reflejó en los «stands», repletos de caldos y comidas que intentaban separarse de los clásicos apetitos festivaleros para dotarlos de un «charm» diferente. La fórmula funcionó. Del lado de la música, la experiencia contó con una notable banda sonora de artistas como Christina Rosenvinge, que presentó su último disco «La joven Dolores» (2011), Tachenko o The New Raemon, que calentaron motores para el plato final.

Así, el mejor caldo de la bodega se reservó para la noche. No obstante, la botella descorchada devino en espumoso de burbuja pequeña y lenta. De calidad, pero que supo a poco. Nacho Vegas ejercía de cabeza de cartel del festival y salió al escenario junto a su banda para demostrar su status de primera espada. El de Gijón, hierático sobre el escenario, entregó un buen recital en ocasiones demasiado reposado pese a la fuerza de su banda, liderada por Xel Pereda a la guitarra y Abraham Boba alternando los teclados con el acordeón.

El inicio del concierto avisó de este exceso de tranquilidad con «La gran broma final» y «La fiesta». Sin embargo, la banda pareció entonarse con «Días extraños», rescatada de«El tiempo de las cerezas» (2005) e inició una gran seguidilla que encadenó «Perplejidad», «Marquesita» y «Cómo hacer crac», tema que ya desprende el aroma de los clásicos y gran joya del concierto gracias a la intensa guitarra de Xel Pereda. «Dry Martini S.A.» y una hermosa «Ocho y medio» con un soberbio acordeón de Boba, confirmaron la calidad creciente del recital. Eso sí, se echó en falta una mayor variedad de registros en un Vegas más acústico y tranquilo que nunca y que se marchó sin bis ni aviso alguno.

Para despertar de tanta calma saltaron al escenario unos enérgicos The Right Ons. Los gallegos fueron un vino peleón pero intenso, repleto de garra y energía. Algo que se agradece. Armónicas en llamas y un riff tan otro se comprimieron en píldoras de pocos minutos ante el jolgorio de una audiencia ya entregada por completo a las virtudes del dios Baco. La actitud de la banda fue apabullante, llenando el escenario de duelos de guitarras y un sonido que retrotraía al mejor rock de los 70 aderezado de bailables ritmos funk. The Right Ons se hubiesen sentido cómodos junto a grupos como Humble Pie o Free. Así, desgajaron una ráfaga de canciones como «Thanks», «There she goes» o una celebrada «That's New York». «Purple Neon Lights» de su último disco «Get out» (2012) fue el pico de una actuación que sirvió de perfecto colofón a un festival que promete.