Chris Isaak, ayer en Madrid. Javier Prieto

Chris Isaak: «El 11-S no ha variado mi forma de componer ni de ver la vida»

Cantante, músico, showman televisivo y actor -recientemente se le ha podido ver en el papel del marinero Ripley en la película «Sultans of Africa»- el estadounidense Chris Isaak es en estos días noticia por su último trabajo discográfico, «Always got tonight», que ayer presentó en Madrid.

ANTONIO ROJAS
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MADRID. El último disco Chris Isaak, «Always got tonight» (Reprise /Warner), está repleto de baladas que el músico compuso en su mayoría durante una breve estancia en las playas de Hawai. Isaak ha estado de paso por Madrid, una ciudad a la que no había vuelto desde hacía varios años y que, según dijo ayer, «estoy redescubriendo de nuevo». Aún no sabe si regresara a nuestro país dentro de la gira mundial que prepara y que pronto comenzará en Australia. Enamorado de las tapas, comenta que prefiere más «tocar en España que en Estados Unidos».

Se considera, como las estrellas de antes, un hombre de espectáculo, capaz de desarrollar a un mismo tiempo varias actividades. No se decanta por ninguna de ellas, aunque la música parece ser la niña de sus ojos. «Todo lo que hago es una forma de darle publicidad a mis canciones. Cuando deje de actuar y de presentar programas de televisión seguiré tocando la guitarra y componiendo».

Compositor en Madrid

En «Always got tonight» ha reunido temas que ha ido escribiendo desde la aparición en 1998 de su anterior entrega, «Speak of the Devil». Confiesa que nunca deja de hacer canciones, esté donde esté. «Después de casi veinte años llevando una vida de locos procuro distanciarme de los demás y encontrar mi centro para escribir». De hecho, aseguró que en los dos días que llevaba en Madrid le había dado tiempo para empezar dos nuevas composiciones.

Aunque ha intentado realizar algo diferente en este álbum, al final ha acabado dándole ese aire melancólico y nostálgico, aunque repleto de energía y garra, tan característico de su discografía, que incluye títulos como «Silverstone», «Heart shaped world», «San Francisco Day», «Baja sessions» o «Forever blue». Con una ración de modestia, asegura que no tiene el talento de artistas como Elvis Presley o Roy Orbison, a los que admira, como hace también con Dean Martin, Radiohead, Beatles o Rolling Stones. Defiende la música que se hace hoy en día. «La única que ha perdurado de otras épocas es la buena, porque la mala no ha dejado ni rastro».

Dinero fácil

Recuerda que sus inicios como cantante se remontan a una ocasión en que, junto a su hermano mayor, actuó para una hermandad de chicas por cincuenta dólares. «Era el dinero más fácil que había ganado hasta entonces y decidí seguir con ello». Conductor del programa de televisión semanal «The Chris Isaak Show», en el que se combinan los elementos cómicos con la música, hace gala en todo momento de un extraordinario sentido del humor. Si se le pregunta si ha hecho un pacto con el diablo para conservar la eterna juventud, responde que todo es fruto de la cirugía estética y, a continuación, añade: «cuando me río me duele el culo». Ya en serio declara preferir hacerse «viejo y más feo».

Romántico -«tal vez mis exnovias no opinen lo mismo»-, apunta que a medida que pasan los años le gusta más escribir sobre el amor y sobre las grandes cuestiones que atañen al ser humano. Del 11-S señala que «no me ha cambiado ni la forma de componer, ni de ver la vida». Actor en filmes como «El pequeño Buda», «El silencio de los Corderos» o «Casada con todos», indica que en estos momentos tiene uno entre manos, que aún está considerando.