Cariñoso homenaje a Montserrat Caballé en la Gran Manzana

PABLO MELÉNDEZ-HADDAD/
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NUEVA YORK. Montserrat Caballé volvió a pisar fuerte en la Gran Manzana. Su ya mítico debut en el Carnegie Hall de Nueva York en 1965 fue recordado ayer por el Metropolitan Opera Guild en un almuerzo-homenaje en el impresionante Waldorf Astoria, cuyo gran salón de baile acogió a ochocientos admiradores de la soprano -venidos incluso de Nueva Zelanda y que pagaron entre 2.500 y 3.500 euros por su cubierto- congregando a celebridades del mundo de la ópera internacional que vinieron para rendir tributo a este mito de la lírica contemporánea.

José Carreras, Plácido Domingo y Luciano Pavarotti firmaron el comité de honor del homenaje, mientras que la soprano estadounidense Deborah Voigt ofreció un breve recital horas después de haber cantado en el Met. También actuó un coro de alumnos de una escuela de una barriada de Nueva York que patrocina la Fundación del Metropolitan, que le cantó, en un perfecto español, la famosa «Eres tú», de Mocedades.

Visiblemente emocionada, Caballé afirmó a ABC que todo le parecía «tan hermoso que es casi como un sueño: hay tantos amigos, artistas que admiro y otros jóvenes que casi no conozco. Es una maravilla y estoy muy emocionada».

Además de patronos del Metropolitan Opera House, de personalidades del mundo de la cultura, como Antonio Munoz Molina, director del Instituto Cervantes, y de decenas de admiradores, hubo una impresionante delegación de estrellas de la ópera, quienes cruzaron alfabéticamente el estrado oficial para, a su vez, darle un público reconocimiento a la soprano de Barcelona. De este modo, mitos vivientes de la talla de Marilyn Horne, Sherril Milnes, Anna Moffo, Regina Resnik, Simon Estes o Julius Rudel, se unieron en el saludo a otros cantantes de generaciones posteriores como Rockwell Blake, Dmitri Hvorostovsky o Verónica Villarroel. Un vídeo recorrió los momentos más emblemáticos de la Caballé, además de incluir un cariñoso saludo de Luciano Pavarotti.