Beth Hart
Beth Hart - ABC
Entrevista

Beth Hart: «La clave está en perdonarse y aceptarse a uno mismo»

La cantante norteamericana dará su único concierto en España este viernes, en el madrileño teatro Barceló, con todas las entradas vendidas

MADRIDActualizado:

Cantante de voz portentosa, la estadounidense Beth Hart lleva una larga carrera arropada a la música de raíces. Ha tocado con Jeff Beck y Joe Bonamassa, y ha participado en un homenaje a Buddy Guy. La música es su pasión. Aunque al final de la conversación telefónica que mantuvimos con ella nos confesó que le «encanta cocinar y pintar. Me relaja. También me encanta cuidar del jardín. Es algo espiritual que te conecta con la tierra. Te sientes humilde: Eso es lo mejor». Conversar con ella es sentir la vida. Con sus altos y sus bajos. Una mujer valiente que superó su alcoholismo en pleno apogeo de su carrera.

—Creo que cuando estaba escribiendo esa canción lo que quería decir es que cuando estás triste o deprimido no quieres dejar tu casa, así que cuando me fuerzo a mí misma para salir de mi casa, y salgo y vivo; y no permito que nada me asuste en casa. Entonces mi vida es mucho mejor que cuando me oculto. Eso es lo que significa.

—Para ser honesta. La música es un modo de curarme de lo que me asusta, de lo que pone triste, de lo que me confunde, o de lo que me hace sentirme perdida. Utilizo la música como una manera de sanar. Cuando escribo algo alegre, feliz, o positivo, es porque lo necesito y por eso lo hago. Pero no es porque no sea una persona positiva. Porque cuando suelo estar alegre o feliz no suelo componer o escribir, porque no necesito curarme de nada.

—Tener en cuenta a dios. Y rezar, y hablar con Dios. Porque pienso que es diferente si miras a Dios y cantas, da lo mismo lo que hayas hecho, pero sabiendo que si te abres y cuentas la verdad y eres honesto contigo mismo, puedes conseguir estar bien, muy bien. Y que necesitas alcanzar ese punto, saber cuándo necesitas ayuda y cuando puedes ayudar. Mi marido en ese momento fue crucial. Me amó cuando no tenía nada que dar, cuando no podía dar nada. Estaba totalmente ida, totalmente perdida. Y realmente consiguió que reaccionase y que me curase. Fue una combinación de fe, ser honesto contigo mismo, y dejar a la gente con la que las cosas no funcionan y no marchan en tu vida, y también tener a un marido, a una persona asombrosa que estuvo allí en todo momento.

—No hay nada que puedas decir porque los seres humanos van a hacer lo que quieren hacer. Y alguna gente es capaz de estar jodida por algo y alejarse, y otra gente no, cae de lleno. Es como jugar a la ruleta rusa. Es duro. No puedo predicar para que nadie no lo haga, que no desaproveche su vida. Yo sólo soy responsable de mi propia vida. Incluso a mi edad, con 43 años, y todavía no he encontrado el equilibrio, figúrate. Pero todo radica en ser humano, y vivir los días malos y los días buenos, sentirte extraños por tus debilidades. Los seres humanos no somos reyes, ni dioses, solo humanos. Para mí la clave está en perdonarse y aceptarse a uno mismo, y a los otros. Lo que soy y lo que son los otros. No estar continuamente poniéndote a prueba, y ser amable contigo mismo y con los demás. Significa que cuando estés jodido, aprender a no joderte aún más a ti mismo, y torturarte. Darte cuenta que no te mereces eso, por mucho que estés en lo peor.

Cuando todo se pierde. Es algo bonito recuperarse, en mi caso era el alcohol. Lo importante es no alejarse de uno mismo, no perder tu propia referencia, no perder el brillo de tu alma, la luz, que es lo que te pasa cuando estás borracho. A mí me llevó mucho tiempo darme cuenta de eso y aprenderlo. Y me destrozaba a mí misma, y me odiaba por ello. Somos humanos y estamos bien y estamos mal, y tenemos que crecer y aprender de todo ello. La vida es dura para todos, todos tenemos que percibirlo, que detectarlo. Dejar que la gente tenga su espacio se rompa para que así también aprenda, porque si no lo permites tarde o temprano esa gente se romperá de alguna manera.