«La Negra» Sosa, en una foto de archivo / AP
«La Negra» Sosa, en una foto de archivo / AP

Argentina se vuelca en los proyectos de homenaje a Mercedes Sosa

EFE | BUENOS AIRES
Actualizado:

La creación de un museo, la colocación de una estatua y el cambio de nombre de una calle integran la paleta de propuestas que se han lanzado en los últimos días para rendir homenaje a la cantante Mercedes Sosa, la «voz de América Latina».

El vicepresidente de la Legislatura de Buenos Aires, Diego Santilli, presentó esta semana un proyecto para instalar en la ciudad un museo que exhiba objetos representativos de la carrera y vida personal de la popular artista, fallecida el pasado domingo a los 74 años.

«Es una forma de rendir homenaje a una de las voces más importantes de la música argentina», explicó el diputado Santilli.

Así, tal como Evita, la esposa del tres veces presidente Juan Domingo Perón, o el legendario Carlos Gardel, máximo icono del tango, la artista tucumana puede tener su propio museo con objetos y recuerdos que reflejen su paso por los más importantes escenarios del mundo y sus actuaciones junto a algunos de los más destacados músicos.

Fuentes parlamentarias explicaron que el proyecto responde a una petición del hijo de la artista, Fabián Matus, durante el multitudinario velatorio de Sosa en el Parlamento argentino, adonde se acercaron seguidores con flores en sus manos, músicos apenados y hasta la presidenta argentina, Cristina Fernández.

«Mercedes era Ciudadana Ilustre de Buenos Aires, eligió vivir sus últimos años en la ciudad y pidió que aquí se esparcieran parte de sus cenizas», señaló el vicepresidente de la Legislatura.

Símbolo de América Latina

Las cenizas de «la Negra» serán repartidas entre Tucumán -su ciudad natal-, Buenos Aires -donde vivió la mayor parte de su vida- y Mendoza, el lugar en el que consolidó su proyecto musical.

En este último distrito anunciaron esta semana que las cenizas serán arrojadas el próximo 18 de octubre en las aguas del canal Cacique Guaymallén, que ya recibieron los restos del poeta Armando Tejada Gómez, quien compartió con la artista tucumana los inicios del Movimiento Nuevo Cancionero, con el que reivindicó las raíces del folclore argentino.

En Tucumán también lloraron la desaparición de la artista, al punto que la estatua con su imagen colocada en el acceso a un edificio público poco antes de su fallecimiento convoca a numerosos visitantes de la capital provincial.

La estructura «se convirtió en una especie de paso obligado de turistas y tucumanos, que se aproximan y la tocan», explicó Bernardo Racedo Aragón, presidente del Ente Tucumán Turismo, donde se sitúa la escultura.

«Mucha gente identifica a Tucumán con Mercedes Sosa. Por eso, quisimos rendirle un justo reconocimiento y, a la vez, colocar un atractivo más para los visitantes», señaló el funcionario.

En la estatua, la artista aparece representada con un poncho, tocando el bombo, un clásico instrumento del folclore argentino que Mercedes Sosa sabía hacer lucir.

Otros distritos también manifestaron su pesar por el deceso de la cantante, entre ellos, la localidad bonaerense de Mar de las Pampas, que decidió colocar el nombre de Mercedes Sosa a una de las calles de este pueblo costero de la provincia de Buenos Aires.

Las iniciativas reflejan la admiración que despertó durante su carrera la artista, quien fue despedida el pasado lunes por una multitud entre lágrimas, aplausos y canciones.

Miles de personas esperaron la salida del cortejo fúnebre del edificio del Congreso, donde la «Negra Sosa» fue velada durante 24 horas con honores sólo reservados a las más reconocidas personalidades de la política y la cultura.

La artista pisó los escenarios más importantes del mundo, cantó en el Vaticano en 1994, compartió un concierto con Luciano Pavarotti, y en su última producción, «Cantora», participaron el rockero Charly García, los españoles Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina y la colombiana Shakira, entre otros.