Alba Molina
Alba Molina - ÁNGEL DE ANTONIO

Alba Molina: «¡Dios me libre de querer superar a mi madre!»

La cantante, más que cantaora, acaba de publicar «Alba Molina canta a Lole y Manuel», un homenaje a sus padres

MADRIDActualizado:

No tendría ni doce años cuando en una fiesta en Utrera escuchaba a Antonia La Negra, su abuela, cantar con las guitarras casi imberbes de Moraíto, Raimundo Amador y Camarón. Por allí andaban también Bambino, Fernanda y Bernarda, entre otros. Eso, que hoy es un vídeo muy visitado en YouTube, era su masterclass diaria, su rutina a compás. «Hay que ser un cacho de piedra para no aprender de ahí», comenta Alba Molina.

Aunque la niña apostó por otras músicas, nunca se ha olvidado de dónde viene y ahora, cuando se va a cumplir un año de la desaparición de su padre, presenta su particular homenaje «Alba Molina canta a Lole y Manuel» (Universal), un trabajo sincero al que le basta su voz y la guitarra de Joselito Acedo para emocionar desde el recuerdo.

—¿Sacar este disco ha debido ser una decisión difícil?

—Principalmente lo hemos hecho porque lo necesitaba, porque es una manera de estar cerca de los dos, de su música, una manera de no querer separarme de ellos. Creo que el momento es perfecto porque me da la sensación de que más tarde se me hubiera enconado. O no, no sé.

—Ha comentado que cree que es el disco más flamenco que vaya a hacer nunca. ¿Por qué?

—Esto ha surgido así pero no tengo ni idea de lo que voy a hacer en otro momento. He dicho que es el disco más flamenco que voy a hacer porque en realidad yo no canto flamenco, no soy cantaora, me considero música. Creo que no seguiré cantando flamenco.

—¿Qué directos están pensando para presentarlo?

—Pensamos en teatros, sitios íntimos, espacios caramelo, como el disco (sonríe).

—¿Qué hay de Lole y qué de Manuel en el CD?

—No lo sé. De Lole, todo.

—Quizá se eche de menos escucharla con esa manera de recitar que tenía Manuel Molina.

—Lo habíamos pensado. Lo haré seguro, pero en el directo.

—¿Es consciente del riesgo que se asume acercándose tanto a las maneras de su madre?

—Imagínate. No quiero superar a mi madre, este es otro camino. ¡Dios me libre de meterme ahí! Solo es mi manera de sentir, nuestra manera, y mi manera de regalar lo que ellos me han dejado. No tengo nada que ver con mi madre. Solo soy su hija. Pero cantando no tengo ni su voz, ni su capacidad, y eso lo sé pero sé que recuerdo a mi madre aunque no me parezca.

—¿Qué ha dicho Lole cuando lo ha escuchado?

—Poco, ha dicho poco. Ha llorado y ha dicho que estaba muy bonito.

—¿Era consciente del sitio que ocupaban sus padres en la música?

—Yo me enterado de que mis padres han sido lo que han sido porque la gente me lo ha dicho. Para mí estar en un colchón acostada en un estudio de grabación, mientras ellos grababan, era lo más normal del mundo.