Plácido Domingo durante su actuación en el Liceo
Plácido Domingo durante su actuación en el Liceo - efe

El Liceo recauda «a la americana» fondos para restaurar su fachada

Plácido Domingo, estrella de la cena benéfica a favor del coliseo barcelonés

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Acostumbrado a las cenas con mecenas y patrocinadores de la música y la cultura allá donde va, Plácido Domingo no dudó en ofrecer su apoyo a las autoridades del Liceo barcelonés después del estreno, el pasado jueves, de la ópera «I due Foscari», en la que debutó como barítono ante el público liceísta.

El cantante madrileño participó en el lanzamiento de la campaña «Dóna llum al Liceu» («Da luz al Liceo») que recaudará fondos para rehabilitar e iluminar la fachada del Gran Teatro. Después del incendio de 1994, se trata de la única zona del edificio que no se reformó durante la reconstrucción; según señala el coliseo, un informe técnico ha recomendado una intervención en esa zona para corregir defectos estructurales.

Comenzando la campaña, y después del citado estreno, el foyer liceísta acogió a 250 mecenas, patrocinadores y empresarios en una cena benéficacuyo cubierto costaba 250 euros, una iniciativa pionera en estas latitudes, pero que Domingo conoce muy bien al ser común en Estados Unidos, Latinoamérica y Asia.

El célebre tenor estuvo acompañado por su esposa, Marta Ornelas; el presidente de la Fundación del Liceo, Joaquim Molins; y personalidades del mundo de la cultura y de la sociedad civil como Paloma O’Shea, el doctor Joaquín Barraquer, Francisco Gaudier, Salvador Alemany o Miquel Roca, además de melómanos extranjeros, entre los que se encontraban las princesas Hoda Ibrahim Al Khamis Kanoo (fundadora de la Abu Dhabi Music&Arts Foundation) e Irina zu Sayn Wittgenstein-Berleburg. Las donaciones, a partir de 75 euros, se pueden hacer a través de la «web» del Liceo. El objetivo, recaudar 450.000 euros.

Éxito en escena

Antes de la cena benéfica, el incombustible Plácido Domingo, aunque convaleciente de una infección de laringe y tráquea, se llevó igualmente un merecido éxito con «I due Foscari»: a pesar de encontrarse a medio gas, Domingo ofreció momentos sublimes por expresividad y fraseo; algo corto de «fiato», tuvo la suficiente energía como para fascinar gracias a la excelente proyección de su timbre inconfundible.