Lou Reed y Bettye Kronstad
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La primera mujer de Lou Reed habla de su relación con el músico

Bettye Kronstad escribe un artículo en «The Independent» en el que, por primera vez, describe su vida junto al autor de «Walk on the Wild Side»

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En un artículo publicado este fin de semana y firmado por ella misma en el diario «The Independent», Bettye Kronstad cuenta por primera vez su relación con el célebre músico, con motivo de la inclusión de Lou Reed, el próximo 18 de abril, en el Rock & Roll Hall Of Fame.

En él reportaje autobiográfico dice que «el chico con el que yo comencé a salir era un escritor dulce, tranquilo, que, como la mayoría de nosotros, tenía una serie de retos por delante. El hombre que dejé se había convertido en un monstruo. A veces, la fama es como un demonio».

Kronstad afirma que tenía 19 años cuando conoció a Lou Reed en 1968, justo en el momento en el que él estaba a punto de separase de la banda The Velvet Underground. Su primera impresión, sin embargo, es que «no era mi tipo, pero me resultaba interesante». Tras un viaje de ella por Europa de seis meses, Lou le llamó y empezaron a salir juntos.

«Una explicación simplista del motivo por el que me casé con él podría ser que era el autor de "Sweet Jane" (...) Yo creía en él, en su talento y en su trabajo», añade.

Durante la relación de cinco años que mantuvieron, el músico de Long Island inició su carrera en solitario y publicó tres álbumes: «Lou Reed» (1972), «Transformer» (1972) y «Berlin» (1973). De hecho, cuenta que el tema «Perfect Day» estaba inspirada en «un día que pasamos juntos en el parque, exactamente como dice la canción».

Pero la situación no era idílica. «Bebía mucho, incluso cuando vivía en casa de sus padres. En mi ingenuidad, pensaba que todos los escritores bebían». Sin embargo, «no había drogas al principio, porque si las hubiera habido, yo no habría estado allí».

«Las cosas comenzarse a salirse de control durante la grabación de "Berlin"», continúa. Habla de la enorme presión que ejercía su discográfica para que entregara un nuevo disco tras el éxito de «Transformer», en particular de la composición «Walk on the Wild Side». Tras su publicación, «su carrera explotó. Se hizo más grande que él, yo o nosotros».

«Estaba decepcionado y enojado, ya que él quería hacer baladas y canciones de amor, pero el público no quería escucharlas (...) Se dio cuenta de la letra pequeña del contrato que tenía con el mundo. Si quería ser una estrella, tenía que dar al mundo lo que este quería».

Fue entonces cuando el artista entró de lleno en el lado salvaje. «Las drogas, el alcohol y sus efectos fueron las principales razones por las que le dejé». Eso no es obstáculo para haber mantenido su admiración por el músico fallecido en 2013. «No tenía ni idea que que su muerte me iba a afectar tan profundamente». Y concluye, refiriéndose a la gala del próximo 18 de abril: «Con Lou, el rock & roll dio un salto increíble. Fue tanta su contribución que es casi imposible cuantificarla completamente. Pero lo seguro es que estará presente en Cleveland, Ohio, donde tendrá lugar la ceremonia. No se la perdería por nada del mundo».