Lale Andersen puso voz a «Lili Marleen» - abc

Canciones que se escuchaban durante la Segunda Guerra Mundial

Himnos de guerra, mensajes de aliento, de esperanza, de simple evasión... La música traspasaba fronteras también durante los años que duró la mayor conflagración del siglo XX

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Himnos de guerra, mensajes de aliento, de esperanza, de simple evasión... La música traspasaba fronteras también durante los años que duró la mayor conflagración del siglo XX

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  1. «Lili Marleen»

    Lale Andersen puso voz a «Lili Marleen» - abc

    Es la canción más famosa relacionada con la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, su origen se encuentra en la gran conflagración anterior, ya que fue un poema escrito por un soldado alemán llamado Hans Leip en 1915, que en el frente recordaba la imagen de su novia Lili mientras ambos se despedían a la luz de una farola junto al cuartel. Según la leyenda, el apellido Marleen pertenecía a una enfermera que también traía de cabeza al joven militar. Este y otros poemas de Leip fueron publicados en 1937, y tras leerlo, el compositor Norbert Schultze le puso música, y la cantante Lale Andersen, voz. Pasó más o menos sin pena ni gloria, hasta que fue emitida por un soldado en una radio ocupada por los nazis en Belgrado. Fue tal su éxito que era sonaba todas las noches poco antes de las diez, y ni siquiera la ira y las prohibiciones de Goebbles, ministro de Propaganda, pudo parar el torbellino. Que llegó hasta las tropas aliadas, que también la adoptaron como himno cargado de nostalgia. Surgieron diversas versiones en varios idiomas, entre ellas la que se convirtió en la más popular, la que realizó Marlene Dietrich en 1945.

  2. «Le chant des partisans»

    La resistencia francesa dio lugar a un sinfín de composiciones que trataban de elevar la moral de los combatientes. «Le chant des partisans» fue escrita primero en ruso por Anna Betulínskaya, cantante y compositora conocida como Anna Marly, que primero huyó al país galo de la revolución bolchevique y después se uniría en Londres a la Francia Libre. La letra en francés se la pusieron los escritores Joseph Kessel y Maurice Druon. La melodía servía de presentación del programa de la BBC «Honor y Patria», y pronto se convirtió en el himno de los maquis. Incluso se emitía a través de las ondas mediante silbidos, ya que estos eran audibles a pesar de las interferencias provocadas por los nazis. Su popularidad fue inmediata, y varios periódicos clandestinos se dedicaron a publicar su partitura y letra. Se solía cantar junto a «La Marsellesa» cuando había posibilidad de enterrar a los compañeros caídos en combate. El manuscrito de la canción fue declarado monumento histórico en 2006, y Anna Marly fue condecorada con la Legión de Honor por el gobierno de François Mitterrand en 1985.

  3. «Bella ciao»

    Si Francia tenía «Le chant des partisans», el canto más popular de la resistencia italiana fue «Bella ciao», aunque también fue utilizado por diversos movimientos de protesta durante los años sesenta. En esta ocasión su origen es desconocido, pero es probable que una primera versión se encuentre en Bolonia, entre los trabajadores que padecían las duras condiciones de los arrozales a finales del siglo XIX. Cuenta la historia de un campesino que marcha hacia la resistencia y se despide de su amada.

  4. «Katyusha»

    Lidiya Ruslánova - abc

    La melodía se reconoce inmediatamente, y fue compuesta en 1938 por Matvei Blanter con letra de Mikhail Isakovsky. Se trata del lamento de una chica que echa de menos a su amado, quien anda fusil en mano luchando contra el invasor. De su interpretación se encargó la cantante Lidiya Ruslánova. La resistencia italiana realizó su propia versión, «Fischia il vento».

  5. «In the Mood»

    Glenn Miller con su banda en plena Guerra Mundial - abc

    Uno de los músicos que con mayor rapidez se se identifica con la Segunda Guerra Mundial es Glenn Miller. No en vano, él mismo participó en la contienda, llegando a capitán y organizando la Banda de la Fuerza Aérea del Ejército estadounidense. Así, fue destinado a Londres en 1943, y el 15 de diciembre de 1944 partió rumbo a París para organizar una serie de conciertos en la ciudad liberada. Nunca más se supo del avión ni del músico, desaparecidos en el Canal de la Mancha. Uno de sus éxitos que no podía faltar en sus presentaciones era este «In the mood», de 1940.

  6. «It's Been a Long, Long Time»

    La cantante Kitty Kallen - abc

    El final de la guerra trajo el regreso de los combatientes que habían sobrevivido, y también el éxito de esta canción de 1945 en la que alguien da la bienvenido a su amado con muchos, muchos besos después de mucho, mucho tiempo. Escrita por Jule Styne y Sammy Cahn, la popularizó el trompetista Harry James con su big band, y la voz de Kitty Kallen, aunque también tuvo éxito la versión de Bing Crosby. Otros que se atrevieron con ella fueron Peggy Lee, Louis Armstrong y Doris Day.

  7. «We'll Meet Again»

    Si la canción anterior daba la bienvenida al soldado, «We'll Meet Again» servía de despedida cuando este marchaba rumbo a un destino incierto, ofreciéndole un canto de esperanza, y también cumplia la función de tributo a los caídos. Una melodía que partió desde el Reino Unido hacia la eternidad, y que aún hoy es capaz de poner los pelillos de punta al oyente. Sus autores fueron Ross Parker y Hughie Charles, y su intérprete Vera Lynn, que recibió en 1969 la Orden del Imperio Británico. A sus 97 años, el pasado mes de junio vio como un disco recopilatorio suyo se convertía en número uno de ventas en su país. El grupo Pink Floyd le dedicó la canción «Vera», perteneciente al álbum y la película «The Wall». Una de las versiones más originales de «We'll Meet Again» la hicieron los Byrds, y además es la canción que se escucha mientras explotan las bombas atómicas en el final de «¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú».