La venta de entradas para el concierto de los Rolling Stones en Madrid, colapsada
Un afortunado muestra las entradas para el concierto de los Rolling Stones en Madrid - foto: JAVIER RAMUDO video: alfonso f. moreno
EL 25 DE JUNIO EN EL SANTIAGO BERNABÉU

La venta de entradas para el concierto de los Rolling Stones en Madrid, colapsada

«Imposible procesar tu petición (superado el número de máximo de usuarios en cola)» o «lamentablemente el sistema no puede procesar su petición» son los mensajes con los que se han encontrado los interesados

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La compra de entradas para el concierto que los Rolling Stones ofrecerá el 25 de junio en Madrid (el único que la banda británica ofrecerá este año en España), abierta hoy a las 10 de la mañana, ha provocado el colapso del sistema por el gran número de peticiones recibidas desde el primer minuto.

«Imposible procesar tu petición (superado el número de máximo de usuarios en cola)» o «lamentablemente el sistema no puede procesar su petición» son los mensajes con los que se han encontrando los interesados en hacerse con una localidad para asistir al «14 On Fire Tour».

La escena se repite tanto en la web oficial, como en el teléfono habilitado al efecto y los puntos de venta físicos, donde la gente se agolpa en los mostradores, mientras intentan hacerse con una de las 54.000 entradas puestas a la venta a través de sus propios móviles.

La expectación en torno al concierto se ha revelado así enorme, en parte porque los Rolling Stones no actuaban en la ciudad desde 2007, por lo que esta podría ser la última oportunidad de ver a Sus Satánicas Majestades en directo en Madrid.

Tales circunstancias se han sobrepuesto incluso el alto precio de las entradas que, en plena crisis, oscilan entre los 85 euros de la localidad más barata y con menor visibilidad y los 225 euros de las entradas de asiento numerado en las zonas más cercanas al escenario.

Su última gira es un fenómeno de ventas en toda Europa. El Pinkpop Festival de Holanda colgó el cartel de no hay entradas en media hora; en París bastó una hora para vender todas las entradas, nada menos que 75.000, mientras que en Roma lo consiguieron en dos.