Europa llora la muerte del gran renovador de la ópera contemporánea
Gerard Mortier - IGNACIO GIL

Europa llora la muerte del gran renovador de la ópera contemporánea

Desde España, Francia, Bélgica y Austria recuerdan a Gerard Mortier como «un visionario, anticonformista y descubridor de talentos». El Teatro Real «continuará en la senda marcada por el maestro Mortier», dice Joan Matabosch

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Desde que se ha conocido la noticia de la muerte de Mortier, se han sucedido, de todos los lugares de Europa donde trabajó (España, Bélgica, Francia, Austria), numerosos mensajes de condolencia a través de Twitter y los comunicados recordando al gran director fallecido. Estos son algunos de los más destacados.

España

El actual director artístico del Teatro Real de Madrid, Joan Matabosch, ha lamentado el fallecimiento de su predecesor, Gerard Mortier, al que ha calificado como «una de las grandes figuras de la ópera a nivel internacional y del que debemos enorgullecernos de haber disfrutado». Matabosch ha considerado la pérdida de Mortier como un hecho «tremendamente lamentable» y ha ensalzado la labor del músico belga, a quien ha ensalzado como «una de las personalidades que ha contribuido de manera fundamental a la renovación de la ópera en las últimas décadas. Pese a estar muy enfermo, ha estado pendiente, junto con su equipo, de sus responsabilidades en el foso madrileño. No esperaba que esto se fuera a desarrollar tan rápido». Matabosch confirma que el Teatro Real «continuará en la senda marcada por el maestro Mortier».

Paolo Pinamonti, director del Teatro de la Zarzuela, expresado el «gran dolor» por la muerte del exdirector artístico del Teatro Real, a quien ha recordado como «un amigo y compañero y un verdadero referente» para la transformación de la ópera: «Mortier ha sido una figura inolvidable en la renovación del teatro lírico en los últimos 40 años. Compartíamos la misma sensibilidad. Sin duda, ha habido un antes y un después en el teatro lírico con Mortier». Pinamonti elogia la labor realizada por el director belga en el Teatro Real de Madrid, al que dio «una gran imagen internacional». También destaca a Gerard Mortier como «una persona muy capaz y un intelectual».

El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, transmitió su más hondo pesar a la familia del fallecido, al que considera como «una de las figuras más relevantes y que más ha aportado a la renovación de la ópera del último siglo». En un comunicado, el ministro recordó que Mortier «era un entusiasta de la ópera y un incansable profesional que supo espolear la imaginación de la afición con montajes que generaron un rico debate intelectual». «Salzburgo, la Trienal de Ruhr, la Ópera de París y su trabajo en el Teatro Real nos dejaron montajes inolvidables y de gran calado», indicó Wert. «Continúan frescos en nuestro recuerdo colectivo, por ser más recientes, "Brokeback mountain" o "The perfect american" de Philip Glass, que situaron a la producción del Teatro Real bajo la atención del público y la crítica internacionales», destacó.

En un comunicado, el presidente del Patronato del Liceo barcelonés, Joaquim Molins, destacó el papel del director belga en la renovación del lenguaje de la ópera y la recuperación de los repertorios contemporáneos. «Mortier quiso dar un valor trascendental a la escenificación dentro de la ópera y ha contribuido a la incorporación del siglo XX en el repertorio de los teatros», añadió.

Bélgica

El Gobierno belga expresó hoy su tristeza por la muerte de Mortier, al afirmar que el país pierde a una personalidad «visionaria» y a uno de «los nombres más grandes del mundo de la opera». «Nuestro país pierde a una personalidad visionaria y generosa», señaló el primer ministro belga, Elio Di Rupo, en Twitter, donde expresó sus condolencias a la familia de Mortier. También el ministro de Asuntos Exteriores, Didier Reynders, se mostró «triste» por la noticia, y la titular de la Cultura, Fadila Laan, quiso rendir homenaje a la memoria de Mortier, « uno de los nombres más grandes del mundo de la opera». El exdirector artístico del Teatro Real de Madrid «no ha dejado de renovar el género con la voluntad de hacer (la opera) accesible al mayor número posible» de espectadores, señaló la política en un comunicado. Laan recordó que las decisiones que tomó Mortier fueron «anticonformistas» y sus programaciones audaces le han proporcionado prestigio a nivel internacional: «Gérard Mortier fue un visionario, un interrogador de almas y un descubridor de talentos, elementos que han dotado a la opera de un aire de revolución».

El Teatro Real de la Monnaie de Bruselas le organizará un homenaje al que fuera su director durante diez años, y le dedicará además la adaptación de «Au monde» («En el mundo»), del autor y director de teatro francés Joël Pommerat. «Ya no se encuentra físicamente entre nosotros, pero su espíritu es inmortal», señaló el director del Teatro, Peter de Caluwe. «La energía que transmitió a tantas personas seguirá dentro de cada uno de nosotros. Él era una gran fuente de inspiración, y esa llama no se apagará jamás», recalcó en declaraciones a los medios. También el equipo del teatro lamentó en su página web la muerte de Mortier, quien ha sido una personalidad «carismática y llena de energía», y con quien algunos de la Monnaie, en la que aterrizó con 38 años, trabajaron durante mucho tiempo.

La ciudad belga de Gante, donde nació hace 70 años, expresó su tristeza por la pérdida de uno de sus «iconos culturales». «Mortier se labró una carrera internacional impresionante y aportó una innovación sin precedentes al mundo de la ópera, haciéndola atractiva a un nuevo público», señaló el ayuntamiento.

Francia

El presidente de Francia, François Hollande, transmitió sus condolencias por el fallecimiento de Gérard Mortier, al que calificó, en un comunicado emitido por el Elíseo, de «gran director de ópera y poseído por la certeza de que el arte era contemporáneo, lideró la Ópera Nacional de París hasta 2009, donde trajo a los más grandes escenógrafos. También destacaba que «continuó luchando hasta sus últimas fuerzas por la cultura en Europa. Echaremos de menos su originalidad y su talento», concluyó la nota. Por su parte, la ministra francesa de Cultura, Aurélie Filippetti, le rindió homenaje como «gran figura del arte lírico». En un mensaje difundido a través de Twitter, Filippetti también recordó el pasado de Mortier en la escena operística de la capital gala. El exministro de Cultura Jack Lang también lamentó, a través de un comunicado, la «terrible noticia» de la desaparición de Mortier, del que dijo que «combinaba el rigor y la pasión del descubrimiento» y que «simboliza la renovación de la ópera contemporánea».

El presidente del Festival de Cannes, Gilles Jacob, dice que Mortier fue «un inconformista innovador». A través de Twitter, Jacob comparó la figura de Mortier a otros grandes directores, como Rolf Liebermann y Hugues Gall.

Austria

La década (1991-2001) que Gerard Mortier pasó al frente del Festival de Salzburgo sirvió para meter a esta cita en el siglo XXI, con una renovación de conceptos y hasta de público que estuvo acompañada de mucha polémica. «Él quitó costras, hizo de nuevo del arte el verdadero tema del festival, con muchas novedades de organización y estéticas, que atrajeron a un público más joven», recuerda hoy todavía la página web del Salzburger Festspiele la conocida como era Mortier. El belga se hizo cargo de la dirección artística del festival dos años después de la muerte de Herbert von Karajan, que reinó durante tres décadas en Salzburgo.

Josef Ostermayer, ministro de Cultura de Austria, recordó hoy que con las 25 óperas del siglo XX que Mortier puso en escena en sus años en Salzburgo «contribuyó decisivamente al rejuvenecimiento del Festival y le dio un impulso contemporáneo». La televisión pública austríaca lo recuerda como el «renovador» de Salzburgo y el que lo preparó para entrar el siglo XXI.