Riccardo Muti caldea el Festival Internacional de Música de Canarias
Riccardo Muti, durante un concierto - abc

Riccardo Muti caldea el Festival Internacional de Música de Canarias

El director italiano principal protagonista de la XXX edición del encuentro, que comienza este viernes

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Hoy, 10 de enero, arranca una nueva edición del Festival de Música de Canarias, y el comienzo oficial de los festejos que marcan el treinta aniversario de la más temprana cita musical europea y una las convocatorias culturales más relevantes de cuantas se celebran en España a lo largo del año. Por el festival canario han pasado, a lo largo de tres décadas, la práctica totalidad de los músicos de relieve internacional de este periodo. Ha sido uno de esos proyectos felices que han sobrevivido a los más diversos vaivenes, apostando por estrenos, con una apuesta decidida por formaciones y artistas locales al lado de los músicos de mayor prestigio y las formaciones orquestales de referencia.

El Festival ha sido el gran evento que ha catapultado las islas Canarias al mapa cultural con mayúsculas. En pleno vendaval de la crisis, la cita mantiene su pulso, acortando un tanto la cantidad de las convocatorias, pero manteniendo su calidad, sobre todo en un tramo inicial que se convierte en acontecimiento. Además, siguen firmes dos apuestas impulsadas con decisión por su actual directora, Candelaria Rodríguez: el Festival Joven y la extensión de las actividades fuera de las islas capitalinas con propuestas de calidad que agrupan a miles de aficionados y los integran en el proceso cultural que tiene sus principales epicentros en los auditorios Alfredo Kraus de Las Palmas y Adán Martín de Tenerife.

Un camino nada fácil

Desde fuera podría pensarse que el camino ha sido fácil, pero cualquiera que conozca un poco más de cerca la historia del festival no puede más que reseñar la capacidad de sus gestores para reinventarse ante las enormes dificultades que se han multiplicado, especialmente en los últimos años. De ahí que adquiera especial valor añadido la actual edición del certamen, que se abre con una de las grandes orquestas mundiales, la Sinfónica de Chicago (puede que la única de primer nivel que no había estado aún en el festival), de la mano de su titular, Riccardo Muti, una de las más reputadas batutas de nuestro tiempo.

Cuatro citas -dos en Las Palmas y dos en Tenerife- marcarán el desembarco de la formación norteamericana en Canarias, en la que será su única gira internacional este año. El acontecimiento ha desbordado las previsiones del festival y ha sido recogido en medios tan influyentes como el diario The New York Times, en una muestra significativa de la difusión que, a través de la música, se puede lograr de un territorio determinado. La música de Beethoven (Sinfonía nº 5), Richard Strauss (Muerte y transfiguración), Prokofiev (Suite de «Romeo y Julieta»), Verdi (Ballet de «Macbeth») y Berlioz (Sinfonía Fantástica) estará en los atriles de la orquesta en los cuatro conciertos previstos.

Un reto y una alegría

Candelaria Rodríguez, no oculta, en declaraciones a ABC Cultural, su satisfacción: «Los conciertos de la Sinfónica de Chicago son para nosotros un reto y, a la vez, una alegría enorme. Era la orquesta que nos faltaba por tener y es un espaldarazo para nuestro treinta aniversario. En medio de la crisis, su presencia en Canarias supone una promoción espectacular. Ya el pasado año el maestro Muti presentó estos conciertos a nivel internacional, lo cual nos dio visibilidad en la prensa americana y también en la japonesa». Para Rodríguez, el tándem Muti-Chicago es «un paso adelante en el objetivo fundacional del festival: la promoción turística a través de la cultura».

Pero hay también otras muchas citas de interés que se extienden por toda la geografía del archipiélago y que llegan hasta el día 1 de febrero. La Orquesta del Siglo de las Luces, bajo la dirección de Matthew Truscott, ofrecerá el Lamento de Dido de la ópera Dido y Eneas de Purcell con la soprano Julia Doyle como solista, además de obras de Telemann, J. S. Bach, Biber y Muffat. La misma agrupación acudirá a La Palma, La Gomera, El Hierro, con un programa centrado en la música barroca.

El violinista Gidon Kremer y la Kremerata Báltica trazarán varias propuestas muy diferenciadas: la primera arranca en Shostakovich y culmina en Glass, con Britten como parada intermedia. En el resto, realizando una verdadera peregrinación desde La Graciosa a Fuerteventura, pasando por La Palma, La Gomera, El Hierro o Lanzarote, donde propondrán obras de Mozart, Piazzolla, Schnittke o Bach en ese perfil de programas eclécticos y sorprendentes que tango gustan a Kremer y sus pupilos. A todo ello hay que sumar el Festival Joven que lleva a cinco islas a los nuevos talentos.

Original contraste

En lo que respecta a las dos formaciones canarias, ambas han diseñado programas de interés. La Sinfónica de Tenerife, bajo la dirección de Michal Nesterowicz, abordará el Pelléas et Mélisande de Sibelius, autor del que también interpretará la Séptima sinfonía en una velada en la que se incluye Ma mère l’Oye de Ravel y el Pelléas de Fauré, en original juego de contrastes. Por su parte, la Filarmónica de Gran Canaria, a las órdenes de su titular Pedro Halffter, será la encargada de clausurar el ciclo con una obra del propio Halffter, Abadon, y la Cuarta Sinfonía de Gustav Mahler, en la que intervendrá la soprano Raquel Lojendio.