Paula Rojo con las botas con las que se presentó en «La Voz»
Paula Rojo con las botas con las que se presentó en «La Voz» - p.m.p.
entrevista

Paula Rojo: «La música fue tirando de mí hasta que estampé contra ella»

La cantante asturiana, conocida por su participación en el programa «La Voz», publica su primer disco, «Érase un sueño»

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No ganó en el concurso televisivo «La Voz», pero ha tomado la delantera a los demás concursantes. Está claro que Paula Rojo supo transmitir algo intangible y perdurable a los espectadores cuando apareció en el plató con un ukelele, unas botas vaqueras y cantando en plan country. No ganó, pero su primer single, «Solo tú», dedicada a su hermano pequeño, fue número uno de ventas en iTunes dos semanas seguidas.

Hoy aparece en las tiendas su disco de debut, titulado, de forma algo obvia, «Érase un sueño» (Universal), por eso de que ve cumplidos sus anhelos. En él combina baladas convencionales con canciones en las que sobresalen arreglos tomados de la música que ama, la misma que practicaba Johnny Cash. Todo ello envuelto en una voz dulce y muy juvenil, la que corresponde a sus 22 años.

-Al mismo tiempo que sale el disco, ha hecho su aparición la primavera.

-Sí, parece que alguien está contento ahí arriba, da gusto.

-¿Estás preparada para lo que pase con «Érase un sueño»?

-Sí, porque siempre dije y diré que la suerte ya la tuve, y ya está en manos del destino. Yo hice lo que pude, y con mucho cariño, con mucha dedicación. Hice un disco que me representa perfectamente, y estoy muy satisfecha con el resultado, y lo importante es estar una contenta consigo misma, lo otro ya no depende de ti. Ahora hay que esperar y, bueno, sea lo que sea, estaré contenta de haber llegado hasta aquí, de poder presentar mis canciones y de que están grabadas con una producción perfecta para mí, para lo que a mí me gusta. Así que, que me quiten lo bailao, como se suele decir.

-Y hablando de ese bailao, ¿cómo estás llevando todo este trajín que te ha venido encima: entrevistas, conciertos, la fama, la responsabilidad...?

-Lo estoy llevando muy bien, quizás mejor de lo que pensaba yo y pensaban mis familiares y la gente que me conoce, porque cada día me reafirmo más en lo que siento y en lo que quiero hacer, y me doy cuenta de que nací para dedicarme a esto.

En el plató

-¿Cómo viviste ese momento en que de repente estabas en un plató de televisión, cantando para miles de espectadores?

-En ese momento tampoco piensas en cuántos espectadores te están viendo, sino, simplemente, en aprovechar esa oportunidad que te está dando la vida. La televisión ayuda mucho, hace milagros, y no deja de ser una plataforma y un escaparate enormes, pero no eres consciente de nada.

-Tu single «Solo tú» tuvo una acogida estupenda. ¿Qué es lo que más te sorprendió?

-Que llegaba a mucha gente joven. Porque normalmente una canción con un mensaje como el de «Solo tú» pensé que llegaría a una madre, o a alguien de mi edad que tiene un hermano pequeño, pero me di cuenta de que no, que no hay una edad equis. Había gente mayor que se identificaba, porque habían tenido un nieto, o incluso una niña de seis años que va a tener un hermano y se acuerda y le gusta. O simplemente a gente que les gusta porque les parece tierna.

Afición vaquera

-¿De dónde sale tu afición a la música country?

-Es innato. Porque cuando era pequeña ya me gustaba ese estilo sin saber que era country.

-¿Se escuchaba en tu familia?

«Ahora soy toda una experta en música country»-Lo más parecido al country que escuchaba mi padre era Elvis Presley, que me encanta, ¿eh? Pero cuando llegó internet a mi casa, que yo tendría 12 años o así, empecé a investigar. Siempre me gustó mucho la música, y utilicé internet desde el minuto uno para descubrir música, y siempre me gustó mucho la música en inglés. Cuando empecé a descargarme canciones veía que todas tenían un denominador común, y empecé a detectar cuándo un artista era de country tradicional o moderno, y ahora soy una experta (ríe).

-Aparte de Johnny Cash, que citas en el tema que cierra el álbum, «Suena a country», ¿que músicos del género te gustan?

-Bueno, yo soy más de country contemporáneo. Es el que más me gusta, el que mezcla el pop y el rock. Obviamente, tengo a mis clásicos, como Johnny Cash, George Strait, que son un poco los Julio Iglesias del country. Me encanta Julio Iglesias, por cierto, aunque no lo parezca. Pero bueno, mi cantante femenina favorita podría ser Miranda Lambert, Carrie Underwood, Taylor Swift... pero Taylor Swift la country, no la electro pop que se ha vuelto ahora (ríe). Mi debilidad es el country y lo será siempre.

Ahora tengo un capricho. Cuando estuve trabajando en el disco con Ramón Arroyo, de Los Secretos (uno de los colaboradores del álbum), me dijo que tenía un autoarpa, que es lo que tocaba June Carter, pero no lo encuentro en ningún lado, aunque en Estados Unidos obviamente habrá. Es un capricho que tengo, y me gustaría mucho tener una. Es que soy de instrumentos raros. Es como un arpa chiquitina. Sería muy original, ¿no?, salir con un autoarpa (ríe).

-Hombre, salir con un ukelele ya es bastante original.

-Bueno, el ukelele ya estaba bastate de moda, jolín, no descubrí América.

-Pero en un programa como «La Voz» supongo que nadie se lo esperaría.

-Sí, la gente pensaba: «Mira, ahí va otra indie». Pero a juzgar por las botas que llevaba, indie no. Sería más bien «ahí va una country».

Ponerse a prueba

-¿Qué aprendiste de tu participación en el programa?

-Aprendí a sentir seguridad, no solo en el escenario, sino conmigo misma, porque nunca me había presentado a algo así... Bueno, a algo así, sí, porque me presenté a «Tú sí que vales», pero fue un poco traumático, porque me dijeron que no valía... Cuando me presenté e hice el cásting a ciegas, y se giraron los cuatro (Melendi, David Bisbal, Malú y Rosario Flores)... y todo lo que me dijeron... Fue la primera vez que tuve la seguridad de que yo valía para esto, y de que podía tener una oportunidad.

-Entonces, ¿te presentaste a estos programas para saber si valías?

«Si tienes una mala crítica, es porque te están viendo, estás haciendo ruido»-Para ponerme a mí misma a prueba. Para practicar, para intentarlo, luchar. Antes me daba, no pereza, pero como lo veía tan inalcanzable, para qué me iba a desgañitar, con lo tranquila que estaba estudiando mi carrera (Traducción e Interpretación en la Universidad de Vigo) para tener un futuro. Pero llegó un momento en mi vida en que la música fue tirando de mí hasta que me estampé contra ella. Y desde entonces ya no la pude soltar.

-¿Cuáles fueron los consejos más valiosos que te dio Melendi?

-Que siguiera componiendo, y que las críticas malas las utilizara de manera positiva, desde el punto de vista de que si tienes una crítica mala es por algo bueno, porque estás llegando, te están viendo, estás haciendo ruido. A la gente le puede gustar o no lo que haces, pero el caso es que hablen de ti, que la gente te conozca. Y eso estoy haciendo, ruido para que me conozcan y puedan decidir si les gusta o no.

-Antes decías que te gustaba la música en inglés, y de hecho te presentaste en «La voz» con un tema en este idioma. ¿Te has planteado publicar algo?

-Compongo mucho en inglés, lo que pasa es que las canciones, antes que canciones, son historias mías y quiero que me entienda todo el mundo, los que saben inglés y los que no. Prefiero llegar a todo el mundo.

-Las canciones del disco, ¿las tenías compuestas de antes, o has tenido que componer nuevas?

-Tengo un montón de canciones, pero como empecé a hacer conciertos acústicos, empecé a ensayar, y a veces me venía la inspiración. Por ejemplo ayer estaba en la habitación de un hotel, y a las doce y media de la noche me puse a componer una canción.

-¿De qué trata?

«Hay muchas historias que contar, no solo de amor y desamor»-De exnovios. Es sobre un chico que hizo sufrir a una amiga. Se lo conté enseguida, que había hecho un tema inspirándome en ella. Ojalá la cosa vaya muy bien y me tenga que poner a componer a todo tren para publicar un disco, pero por ahora surgen de un momento de inspiración, o que me apetece coger la guitarra y a ver qué sale.

-Haciendo canciones puedes incluso cantarle las cuarenta a alguien.

-Hay muchas cosas que contar. Mis canciones no son las típicas de amor o desamor. Siempre hay una historia detrás, que es lo que mola.