La Bien Querida organiza en el escenario su propia «Ceremonia»
La Bien Querida organiza en el escenario su propia «Ceremonia» - Albert mollón
música

La Bien Querida: «No puedo evitar que mi estilo sea algo melancólico»

Ana Fernández-Villaverde lleva al directo su disco «Ceremonia», con el que se ha introducido por la senda del tecno

pablo martínez pita
Actualizado:

Ana Fernández-Villaverde, con su proyecto La Bien Querida y con la ayuda de su pareja, el músico David Rodríguez, se ha convertido en una de las personalidades más destacadas del indie español, tanto por la calidad de su propuesta como por su línea musical diferenciada. Hasta el momento, su propuesta mezclaba el pop con la esencia más racial de la música española, como una evolución lógica e interesante de Los Planetas. En su tercer álbum, «Ceremonia» ( Elefant Records, 2012), ha añadido el elemento electrónico.

Una senda que les ha abierto las puertas de la próxima edición del Sónar y que surgió de forma natural: «Creo que fue por ‘‘Arenas Movedizas’’, la primera canción que hice para este tercer disco −nos comenta Ana−, y la primera que David arregló. Nos gustó tanto como quedó que decidimos tirar todo el disco por ahí. Queríamos dar un giro y alejarnos de los anteriores trabajos, pero sobre todo, lo más importante es que tenía que sonar homogéneo musicalmente».

¿Había cierta necesidad de llevar a cabo un cambio?

Si, definitivamente. «Romancero», el primer disco, gustó mucho, y ciertamente tenía ese algo especial. «Fiesta» (el segundo) estuvo muy bien, y si lo escucho creo que es un buen disco, pero honestamente creo que le faltaba ese algo especial, se nos fue la mano con los arreglos, cada uno de su madre y de su padre... En fin... Con «Ceremonia» me he quitado esa espina que me quedó con el segundo disco. Este es un trabajo homogéneo en cuanto a sonido, y todo el conjunto tiene un sentido. Las letras, las melodías y los arreglos caminan de la mano.

¿Cómo ha sido recibida por los fans?

Me ha sorprendido la buena acogida de la gente. Me esperaba lo peor, pensé que no iba a gustar y aún así tiré para adelante porque lo tenía clarísimo, así que estoy contenta.

¿Cómo suenan estas canciones en directo? ¿Has necesitado algún tiempo de adaptación, o por lo menos para acostumbrarte?

Hemos cambiado la formación de directo. Fichamos a Frank Rudow, ex Manta Ray, quien se encarga de las programaciones, la batería electrónica y los sintetizadores. Hemos estado todo el verano dando vueltas para ver cómo podíamos llevar el disco al directo. Los tres, junto con nuestro técnico Franki Ibern, vamos a presentar estos días el fruto de todo este trabajo. Stanley Sunday nos ha hecho unas proyecciones para el directo, y siempre que sea posible y que la sala lo permita, nos acompañarán. Realmente ha sido una especie de liberación este nuevo directo, me siento más libre en el escenario al dejar a un lado la guitarra acústica. Los cambios siempre son saludables.

¿Los antiguos temas han sido adaptados a este formato?

Si, las canciones antiguas pasarán el filtro «Ceremonia» y ya no habrá guitarras acústicas. Hacemos un directo tecno-kraut-Pop

Sobre este disco se han sacado múltiples referencias o influencias. ¿Erais realmente conscientes de ellas cuando grabasteis las canciones?

En muchos casos sí, New Order, The Sound... luego también lees influencias que dicen de ti de grupos que desconocemos. Al hacer el disco escuchábamos krautrock, tecno pop y música siniestra de los 80, y nos dejamos influir, tanto David para hacer los arreglos como yo para hacer las canciones y las melodías.

Las canciones están vestidas de otra manera, pero sigue estando presente esa especie de frialdad apasionada. ¿Voy bien encaminado con esta descripción? ¿Es lo que conecta a La Bien Querida con cierta canción española antigua?

Me gustan las canciones clásicas populares como las de Manuel Alejandro, José Alfredo Jiménez y las del flamenco tradicional. Luego las canciones pueden vestirse de mil maneras. Trato de ser directa, y cuando no lo hago, también me salen canciones bastante concretas. Lo de frialdad apasionada me ha gustado y describe muy bien la esencia de «Ceremonia».

Sigue estando muy presente la segunda persona en las letras, como si fueran cartas. ¿Es una forma de escribir que resulta más fácil?

Escribo sobre cosas que me han pasado, he vivido o me han tocado de cerca, y trato de que el que las escucha las haga suyas y se las crea, para lo que intento ser clara y decir las cosas de forma sencilla. Mi estilo, por así decirlo, es algo melancólico, no puedo evitarlo. Para este disco también me han inspirado los paisajes de la poesía china y Machado, que siempre es un referente.

Ahora tienes una serie de fechas por España. ¿Cómo se viven los momentos previos a un concierto o a una gira? ¿Se le da muchas vueltas en la cabeza?

Si, estoy con muchos nervios pero con mucha ilusión a la vez, y con ganas de hacerlo cada vez mejor. Tenemos que rodarnos para hacerlo bien y prepararnos para los festivales, y para eso no hay lugar mejor como las salas. El directo es muy adictivo y, como todas las adicciones, cuando sube estás muy bien muy arriba y cuando bajas o cuando sale mal te hundes y te deprimes mucho.

¿Cómo se presenta el 2013? ¿Cómo os están afectando estos tiempos complicados, a los músicos en general y a vosotros en particular?

A los músicos nos está afectando muchísimo todos estos recortes, estas subidas del IVA.... En fin, como a todo el mundo, excepto a los cuatro privilegiados. Llegué al mundo de la música en crisis y ahora estoy viviendo la crisis de la crisis... Como me dijo Kiko Veneno hace poco, en época de crisis hay que seguir trabajando y sacar discos. Por suerte, el disco está gustando bastante y ya sabemos que vamos a tocar en algunos de los mejores festivales del país.